El intendente de Florencio Varela, Julio Pereyra, recibió en su despacho a los finalistas varelenses del proyecto provincial “Jóvenes y memoria”, quienes viajarán hoy a la ciudad de Chapadmalad al representar al distrito con su trabajo sobre la crisis de 2001 en Argentina.
En la oportunidad, el mandatario comunal brindó a los chicos de segundo y tercer año de la Escuela 43 su apoyo en la investigación y todos aquellos temas que inviten a la reflexión y la memoria, ya que “es una capacidad que debemos ejercitar para no cometer errores pasados, para seguir creciendo y tomar las decisiones correctas”.
Más tarde, Pereyra fue entrevistado por los propios alumnos, en el marco de un trabajo en el que recogieron testimonios de diferentes actores sociales del contexto de nuestro país en 2001. Así lo explicaron Brian Pailacura y Joel Luque, de 14 años, quienes hace ya dos años que investigan el tema, y recopilan material para su trabajo audiovisual.
Situaciones de pánico
Por su parte, María José, bibliotecaria de la escuela, contó que “después de ver varios documentales y de recorrer un poco la historia política del país, los chicos eligieron focalizar en las fogatas y barricadas del 2001, que se vieron en casi todos los barrios de Florencio Varela y el conurbano bonaerense, con situaciones en las que realmente había cundido el pánico. La idea era descubrir un poquito esto y para eso estudiaron en diarios de la época, vieron documentales, leyeron sobre la crisis de 2001 e hicieron entrevistas a vecinos de Curva de Chávez y Santa Rosa, docentes, policías y hasta al intendente Julio Pereyra”.
Este proyecto que lleva adelante el profesor Heber Coitiñio de la escuela, ya fue presentado en la Feria de Ciencias, y en el Congreso de Ciencias Sociales distrital. No obstante y considerando que tuvo un impacto realmente importante, decidieron continuarlo y hacer una nueva presentación en Chapadmalal.
Allí, equipos de docentes y alumnos de toda la provincia que participaron del programa “Jóvenes y memoria, recordamos para el futuro”, se reúnen durante dos o tres días para presentar sus trabajos: obras de teatro, instalaciones, libros, videos, webs, cd rom, entre otros.
Este programa se propone, por un lado, renovar la forma de enseñar y aprender ciencias sociales, fortaleciendo espacios curriculares ya existentes en la educación formal.
Y por otro, activar el proceso de construcción y transmisión de la memoria colectiva como forma de afianzar los valores en derechos humanos, las prácticas democráticas y el compromiso cívico crítico de las nuevas generaciones.
Se trata de impactar sobre la subjetividad de los jóvenes, en sus formas de percibir el presente y en la capacidad para pensarse como sujetos autónomos, concientes y responsables de sus opciones y prácticas.
Así, se parte de una premisa básica: que sean los alumnos los que se apropien significativamente de las experiencias pasadas.