Cuando cayó 3 a 1 frente a Berazategui, el flamante entrenador de Argentino de Quilmes, Pedro Damián Monzón, pidió paciencia. Ayer, luego de un empate y una victoria, el DT ratificó sus intensiones y sus dirigidos le dieron muestras de apoyo con otro triunfo, también por 1 a 0, frente a Deportivo Merlo. Además de la satisfacción por los tres puntos, en La Barranca destacaron algo que hace mucho tiempo no se veía: El Mate jugó bien.
La cita no era para nada sencilla y el trabajo destinado en la semana, sobre todo al sector defensivo, daba cuenta de ello. “Moncho” Monzón había anticipado que contener a Cristian “El Ogro” Fabbiani y a Andrés Soriano no iba a ser cosa fácil y había que desarticular los caminos del Charro desde el medio de la cancha.
Así, el trabajo del Mate se centró en el centro del campo, donde buscaron siempre mostrarse en superioridad de juego y con opciones a la hora de tocar. Y en el primer tiempo les salió todo bien. Ancho para jugar, corto para defender, Argentino de Quilmes fue un equipo completamente distinto.
No sólo fue otro del que cosechaba cataratas de derrotas en el comienzo de la competición, sino que también fue una versión mejorada del que se impuso a Excursionistas en el Oeste, la fecha pasada. Los de La Barraca fueron ampliamente superiores a la visita y sólo fueron acechados en los primeros minutos de cada juego.
El fondo jugó un partido aparte
<EX>El desafío era contener a la experimentada delantera del Charro. Sabían que no iban a entrar al área tocando por abajo, pero el juego aéreo de Fabbiani y la velocidad de Soriano iban a ser dos aspectos que no podían descuidar. Y los cuatro del fondo que paró Monzón respondieron de gran manera, aunque el trabajo defensivo se destacó desde la contención realizada por los dos volantes centrales: El Mate no se dedicó a anticipar a los receptores, sino que bloqueó a los lanzadores y cortó el plan de juego de Merlo.
Es que el que hasta ayer era uno de los escoltas venía invicto en gran medida por el miedo que le tenían a su delantera y por cómo los equipos rivales se cerraban sobre sus línea para impedir el ingreso al área y finalmente le regalaban el mediocampo.
Para cortarle la racha ganadora a Deportivo Merlo, “Moncho” Monzón dispuso a Lisandro Mitre; Matías Correa, José Montiel, Matías Villavicencio y Nicolás Herrera; Arias, Rodrigo Soria, Jorge Medina y Brian Duarte; Gabriel Tellas y Mariano Martínez.