Luego del cuarto triunfo consecutivo, el conjunto dirigido por Fernando Rizzo tiene una lucha mano a mano con Fénix, los dos equipos que se cortaron en la búsqueda por el pase sin escala a la C.
Con tantos partidos por jugar por delante, esos dos puntos de diferencia con el puntero, no guardan demasiada importancia para este presente de Argentino de Quilmes. El equipo de la barranca es y se siente candidato, logra triunfos significativos (como el del último domingo frente al Deportivo Riestra) y va mejorando en su rendimiento, al margen de ciertas distracciones que le cuestan terminar sufriendo en algunos encuentros. En medio de una creciente expectativa entre sus hinchas, el plantel vuelve a los entrenamientos esta mañana y ya con la mente puesta en el choque del próximo fin de semana, recibiendo a Atlético Ituzaingó, en el que no podrá contar con el defensor Carlos Iván Islas, quien llegó a la quinta amonestación y debe cumplir una fecha de suspensión. Sin dudas, una victoria clave, de mucho peso específico, la conseguida por el Mate en el siempre esquivo terreno del Bajo Flores. Se impuso 3 a 2, en un trámite que sí se presentó favorable, respondió a un rendimiento más que satisfactorio de los dirigidos por Fernando Rizzo. No fue fácil, ya que Riestra siempre es un rival exigente y así lo demostró, no bajando los brazos hasta el final, además de sacar provecho de un error del arquero Claudio Paz para ponerse a tiro del empate en los últimos minutos. Argentino comenzó a ganarlo desde el arranque, con la prepotencia de su juego ofensivo y metiendo en todos los sectores de la cancha para empezar a quedarse con las pelotas divididas. Aquello de “hay que jugar como una final” no resultó una simple frase de ocasión para los jugadores visitantes. Diego Leguiza fue el protagonista de la jornada, por sus dos goles, sus asistencias o por haber malogrado un penal, que hubiera representado en un golpe psicológico para el adversario. No obstante, a la hora del balance final, las variantes en el marcador apenas significaron un dolor de cabeza para el Mate en el epílogo del duelo, cuando Riestra con mucho amor propio empujó por la igualdad. El elenco quilmeño dejó la sensación de tener siempre controlado el trámite del partido, en base a controlar la pelota o pelear para recuperarla, sin regalar espacios. En definitiva, ganó uno de esos cotejos que “hay que ganar, sí se pretende ser campeón”. Riestra era un duro examen y se aprobó, con el aditamento de haber vuelto a jugar con el “resultado puesto” de un Fénix que no se detiene. Si bien todavía es largo el camino a recorrer en este campeonato de la Primera “D”, puntero y escolta se “cortaron” adelante y por ende, prometen un mano a mano en la definición. En tal sentido, el cruce entre ambos podría ser determinante, aunque se dará en el 26ta. fecha, en Alsina y Cevallos, con ocho jornadas más hasta que llegue el final. Todo parece indicar, que no de ocurrir un bajón pronunciado (a este altura del torneo, poco probable, por la regularidad de estos dos equipos y el irregular nivel de sus ocasionales adversarios), Argentino de Quilmes y Fénix serán los que pugnarán por el único premio que se otorga, el del ascenso directo a la C”. El “mate” sigue con su racha positiva, lleva 9 partidos sin perder, con 7 triunfos y 2 empates, y espera el momento justo para dar el zarpazo y treparse a la punta.