El "naranja" le ganó 2 a 1 a General Lamadrid, tras días de convulsión interna, con un técnico que duró un partido y menos de una semana ante el incumplimiento de los dirigentes y la vuelta de los entrenadores que fueron despedidos.
Cuando el promedio para la permanencia se acercaba, cual fantasma, Berazategui obtuvo una victoria, tan ajustada, como necesaria, para generar algo de tranquilidad. En lo futbolístico, el triunfo ante Lamadrid, con el arquero Mauro Ruggiero atajando un penal sobre la hora y con un hombre menos en cancha, retempló el ánimo de un plantel, que viene sufriendo de atrasos económicos, carencia de elementos y lugares de entrenamiento y hasta cuestionamientos de aquellos que ni siquiera ven los partidos. De todas maneras, detrás de este victoria en cancha de Sportivo Italiano (parece que le sienta bien la localía allí), hay una o varias historias por contar. Horacio Bidevich, quien había asumido con su grupo de trabajo, dirigió al equipo en la derrota con Deportivo Español y a los pocos días, tomó la decisión de alejarse. Para irse argumentó que la dirigencia le había prometido mejorar cuestiones de logística, abonarle parte de la deuda a los jugadores y desarrollar una concentración para encarar la parte final del torneo con la consigna de sumar puntos y evitar un posible descenso. Sin tener razón en todos los temas planteados, el "Ruso" Bidevich reconoció que antes de hacerse cargo de Bera tuvo otros ofrecimientos y a las horas de renunciar, se convirtió en el nuevo entrenador del Club Luján (donde echaron a Adrián Del Río). Mientras tanto, Javier Patalano y Daniel Casas volvieron para salvar la situación, cuando se los había dejado de lado e inclusive, del trabajo que venían realizando en las divisiones inferiores. Con la dupla técnica nuevamente en el banco, el "naranja" derrotó a Lamadrid, en un partido donde afloraron las emociones y significó un gran desahogo para los jugadores, sobre todo para los chicos del club. El equipo cortó la racha negativa de cinco partidos sin perder y ahora volverá a ser "local" en el estadio Italia de Ciudad Evita ante Central Córdoba, el martes próximo a las 15.30 y con el arbitraje de Mariano Seco.