Vecinos de Bernal Oeste denunciaron en reiteradas oportunidades a una fábrica de maniquíes y, tras los reclamos, la secretaría de Medio Ambiente e Higiene Urbana de Quilmes, a través de la Dirección de Evaluación e Impacto Ambiental, clausuró el local por carecer de habilitación y por el “desaprensivo manejo que realizada de las sustancias peligrosas como materias primas”. A raíz de las denuncias realizadas por los vecinos, el equipo de Medio Ambiente -en conjunto con la Policía Ecológica de la Provincia de Buenos Aires- arribaron a la calle Monseñor D’Andrea y 181 de Bernal Oeste, en donde funcionaba una fábrica clandestina de maniquíes. El establecimiento se encontraba en estado ruinoso, con gran cantidad de acopio de partes de maniquíes diseminados en el predio. También se encontraban velos de fibra de vidrio depositados sin ninguna protección y tambores de 200 litros de resina poliésteres destapados, con restos en su interior y a cielo abierto, despidiendo fuertes olores perceptibles aún desde el exterior. El establecimiento fue clausurado y el expediente derivado en forma urgente para su debida intervención al Juzgado de Faltas Municipal.