"No podemos seguir así, termina muriendo la gente laburadora", expresó
la hermana de Edgardo Romero, el chofer de la línea 36 que fue atacado a
golpes y puñaladas por tres menores.
Destruyeron a otra familia quilmeña en un intento de robo. Esta vez fue en el barrio Iapi de Bernal Oeste, donde tres menores asesinaron brutalmente a un colectivero de varias puñaladas y -además- con un tremendo golpe en la cabeza propinado con un caño de gas, en momentos que la víctima llegaba a su casa después de una dura jornada de trabajo.
Según informaron, el hombre -de 41 años e identificado como Edgardo Romero- se resistió al robo de un bolso en el que llevaba sus pertenencias y, por este motivo, lo atacaron a golpes y puñaladas. Por este crimen sangriento, fue detenido un adolescente luego de varios allanamientos en la zona y en su poder se secuestró una campera blanca con manchas de sangre.
Ante esta situación, los vecinos de la zona salieron indignados a la calle para apoyar a la familia de asesinado, pero también para exigir mayor seguridad y protección contra la delincuencia
En un profundo estado de shock, la hermana de Edgardo sostuvo: "No podemos seguir así, termina muriendo la gente laburadora como mi hermano. Lo dejaron tirado en la calle como a un perro", exclamó entre llantos y gritos de resignación.
"Lo mataron sin mediar palabras. Hasta ahora no tuvimos respuestas de la policía. Quiero que se haga justicia, que no quede impune", expresó, por su parte, su familiar. En tanto, uno de sus allegados añadió: "Le pido a la Presidenta que nos manden a la Gendarmería a este barrio, porque acá es zona liberada".
El hecho ocurrió ayer por la madrugada en la esquina de Chaco y 179 del Barrio Iapi. La víctima, un chofer de colectivo que volvía caminando a su casa después de haber realizado su turno laboral en la Línea 36, fue despojada de una mochila y el abrigo que llevaba.Fuentes de la investigación destacaron que el hombre asesinado presentaba un fuerte golpe en la cabeza, provocado con un objeto contundente y heridas en el cuerpo realizadas por armas blancas.
De acuerdo al informe, horas después de ocurrido el hecho, personal de la Seccional Séptima de Quilmes detuvo a un adolescente, a quien se le secuestró una campera con manchas de sangre, que será sometida a análisis en las próximas horas.
Efectivos de esa dependencia continuaban con las tareas investigas para dar con los otros dos adolescentes que participaron del crimen. Interviene en la causa la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) N° 1, a cargo de Ariel Rivas, del Departamento Judicial Quilmes.