Cuando parecía que el inicio de 2011 se veía negro para Argentino de Quilmes, la tempestad pasó y se despejó el panorama, ya que el 1º de enero de este año el delantero Ramón Borda fue apuñalado en el estómago con serias heridas en el hígado y estómago, su vida estuvo en peligro y afortunadamente superó el mal trance, por lo que se recupera día tras día y estiman que en un mes volverá a trabajar con el plantel con tareas diferenciadas y algo de fútbol. “Estoy más que agradecido por todo lo que hicieron por mi y por todo el apoyo que me dieron. En Argentino más que un jugador tienen a un amigo más. Yo lo siento así, que soy un amigo más. Con mi familia estamos a disposición del hincha del Mate que de manera incondicional me apoyó en este mal trance que viví. Me siento cada vez mejor y tengo que tratar de terminar de recuperarme para poder estar con tranquilidad a disposición del técnico y del equipo y seguir jugando”, sostuvo Borda en diálogo con un programa partidario. Las sensaciones No obstante, agregó sus sensaciones vividas durante ese minuto fatal que casi lo lleva a la muerte y que le significó varios días de internación en el hospital Vecinal de Lanús. “Lo primero que se me cruzó por la cabeza mientras me apuñalaron y cuando me llevaban en camilla al hospital fue que no iba a jugar más al fútbol. Jugar para mi es algo muy importante y si me pasaba eso iba a ser lo peor que me podía suceder en mi vida, dejar la actividad. Yo creo que en dos meses voy a estar regresando para poder empezar de vuelta, hacer algún tipo de pretemporada o lo que el técnico decida para que pueda volver a jugar”, dijo Borda.