Guillermo Brown de Puerto Madryn, el rival de Quilmes el lunes en el arranque de la competencia oficial de la Primera B Nacional, viene de capa caída, pues el jueves recibió un golpe duro cuando cayó 1-0 frente a Rosario Central, en Salta, en el marco de una nueva instancia de la Copa Argentina. Con poco juego en el mediocampo y un débil ataque, cayó ante el elenco rosarino por la mínima diferencia luego de que el uruguayo Julio Mozzo convirtiera el único tanto del compromiso, de penal, a quince minutos del final. Es cierto que no padeció en la zona defensiva, pero fundamentalmente careció de ideas para hilvanar peligro en el área rival. Pensar en Quilmes El entrenador del conjunto patagónico, Dalcio Giovanoli, sin embargo, destacó que la trascendencia corre por cuenta del campeonato en el que deberán conseguir muchos puntos si pretenden permanecer en la segunda categoría del fútbol argentino. “Ahora nos toca Quilmes y hay que tratar de hacer lo mejor posible. Será un duelo complicado, ante un rival que es protagonista del torneo. Pero buscaremos mostrar nuestras virtudes y así complicarlo en su casa”, aseguró. Y agregó: “Nuestra prioridad es sumar la mayor cantidad de unidades posibles. Hicimos una buena pretemporada y ahora, pese a este bajón en la Copa, la intención es subir en la tabla de posiciones y acrecentar el promedio. Frente a Quilmes es una interesante oportunidad para demostrar para qué estamos”. Los once que el técnico ubicó en el campo de juego salteño y en el cual intervinieron un complemento entre habituales titulares y suplentes, fue: Emanuel Guiraudo; Mario Vera, Damián Wilhiber, Melgarejo, Leandro Benítez; Robinson Torres, Walter Aciar, Maximiliano Zbrun, Diego Cardozo; Gonzalo Klusener, Diego Giménez.