Luego del corte de avenida Donato Alvarez encabezado por padres de la Escuela 70 de Bernal Oeste, denunciando los graves problemas edilicios del establecimiento, como filtraciones y peligro de electrificación, el Consejo Escolar envió técnicos a fin de brindar las soluciones pertinentes para poder dictar clases con normalidad. No es la primera vez que la Escuela 70 sufre inconvenientes con el agua, como filtraciones, caída de agua de los techos, baños rotos y peligro de electrificación de paredes, razón por la que cansados de esperar casi seis meses, decidieron movilizarse y cortar avenida Donato Alvarez por un par de horas, como lo realizaron este jueves. Al respecto, el Consejo Escolar, ayer mismo envió técnicos al lugar para trabajar en la reparación de la cañería que provocó las pérdidas. “Estos problemas vienen de hace tiempo porque la cañería de toda la escuela son muy viejas y en 2009 se hizo la instalación nueva que licitó la Dirección provincial de Infraestructura, pero sólo se contemplaron las bajadas y no las cuestiones internas de los caños viejos”, sentenció. “Estuvimos dos semanas buscando donde se conectaban las cañerías viejas con las nuevas porque allí había perdidas y luego desactivamos todo” expresó uno de los trabajadores de la escuela. Cabe destacar que el problema que afecta a los estudiantes de la Escuela 70 también incluye a la Secundaria Nº 69, ya que comparten el edificio situado en Armesti y Donato Á lvarez de Bernal Oeste. El reclamo realizado por la comunidad educativa se efectuó en siete ítems, en donde estacan que “pese a la inversión de 400 mil pesos en reparación de techos, llueve dentro de las aulas”, según refería el informe de la escuela. Entre los siete puntos del petitorio dado a conocer, se mencionó que “en las galerías y aulas de las escuelas ingresa el agua cada vez que llueve, y no sólo a manera de filtraciones de humedad, sino en cantidades considerables”. Esta situación se vincula con el hecho de que en 2009, la Dirección Provincial de Infraestructura financió obras por 400 mil pesos para la reparación de los techos, que previamente tenían filtraciones, y que según explicaron “lejos de haberse solucionado, el problema se agravó. En el sector de los baños también hay inconvenientes”.