Para colmo, quienes sufren las inundaciones también quedan prisioneros en sus propias casas cuando llueve, ya que la poca capacidad de drenaje que tienen los desagües no les permite ni salir a la puerta.
En diálogo con El Quilmeño, dos vecinas expresaron las dificultades que afrontan ante un temporal. "Si pronostican lluvia, ya me pongo nerviosa. Después de una tormenta, tengo que limpiar toda la mugre y el barro que entra con el agua a mi casa. Siempre pongo bolsas de arena en la puerta, pero nunca aguantan", dijo Lidia Ramírez, que vive en Rodríguez Peña al 2000, a unas cinco cuadras del arroyo Las Piedras.
Asimismo, Ramírez consideró que "nadie limpia" y -por eso- "se inunda gran parte del barrio. Las bocas de tormenta están destrozadas, llenas de basura. Ojalá el municipio de Quilmes pueda hacer algo, porque tuve que tirar los muebles varias veces", remarcó la mujer.
Elida Villalba, una jubilada del barrio La Cañada, contó la angustia que le genera esta situación. "Ya no puedo levantar los muebles como antes, estoy vieja. Por eso tuve que levantar todo en mi casa, desde la cama hasta la heladera, mande a hacer unos tacos de madera y así, por lo menos, evito que se estropee todo", enfatizó y luego afirmó: "El año pasado se metió un metro de agua adentro. No sabemos qué puede pasar, porque no hay prevención de la Municipalidad y, si llega a llover como en La Plata, puede haber una tragedia".
Elida, además, manifestó que "hace unos años atrás el agua corría más rápido, pero desde que asfaltaron algunas calles de tierra se forman piletones. Hicieron un mejorado de bitume en algunas cuadras y quedaron más altas que los pavimentos más viejos, entonces el agua cae para zonas más bajas y se inunda muchísimo". añadió la mujer. "Cuando estaban asfaltando -continuó- pedimos que pongan una carga en las calles que quedaron bajas, pero no nos escucharon".
En ese contexto, los vecinos de esa zona de Bernal exigieron que el municipio realice un mantenimiento de zanjas y desagües, sumado a la limpieza de las calles para evitar que la basura siga impidiendo el escurrimiento del agua de lluvia.