Detectives de la Dirección Departamental de Investigaciones (DDI) de Quilmes, lograron detectar y desbaratar el accionar de una banda delictiva de Florencio Varela que estaba integrada por tres sujetos que se dedican a la sustracción de vehículos en la vía pública, para luego adulterar su numeración de motor y chasis y, posteriormente, venderlos a ocasionales compradores por bajo precio. Según el informe policial, los investigadores policiales averiguaron previamente que la banda estaba compuesta por tres sujetos que resultan ser conocidos por los apodos de Maxi, Juan y Javi, quienes tenían un taller mecánico clandestino -ubicado en calle Damici y Santa Lucia- que utilizaban a modo de “pantalla” para realizar sus maniobras delictivas. Con estos datos, un grupo de uniformados de la DDI realizó un allanamiento en el comercio “trucho” en momentos que los delincuentes se encontraban adentro. Tras realizar un inspección en el lugar, detectan dos autos marca Dodge, un rodado marca Renault y uno marca Mitsubishi que tenían numeración de motor y chasis con cuños no originales, es decir con identificaciones alteradas. Además, los detectives logran observar que en los fondos de local se encontraban diferentes autopartes, de las cuales las personas mencionadas no pudieron justificar su procedencia. Entre las 200 piezas allanadas, había puertas, parabrisas, tanques de nafta, capot, tapas de baúl, guardabarros, ejes traseros con diferencial, parantes laterales, trompa completa de Torino, silenciadores, amortiguadores, espiral, tapas de válvulas, tapas de leva, cigüeñales, múltiples de escape, carcazas de embrague, alternadores y cerbos de freno. Por lo sucedido, los uniformados secuestraron los rodados y las autopartes, clausuraron el taller y apresaron a los delincuentes por los delitos de asociación ilícita y encubrimiento agravado por el ánimo de lucro, quedando a disposición de la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio N° 12, a cargo de la fiscal Cristina Pietrobon del departamento judicial de Quilmes.