La investigación comenzó en setiembre del año 2009, cuando la madre de la adolescente hizo la denuncia.
Efectivos de la Dirección de Investigaciones (DDI) de Quilmes lograron detener a un hombre que se mantuvo prófugo cuatro años, luego de que su pareja lo denunciara por embarazar a su hija producto de un abuso sexual.

La detención se produjo cuando los efectivos detuvieron al acusado en su domicilio de Florencio Varela, al que se había mudado después de haber vivido cuatro años en la provincia de Chaco, en el Noreste argentino.

La investigación del hecho comenzó en el mes de septiembre del año 2009, cuando la madre de la adolescente abusada, que en ese momento tenía 16 años, denunció que su hija le había confesado -quebrada en llanto- que el padrastro la violaba desde hacía dos años cuando ella se ausentaba del domicilio.

Según trascendió, desde que tenía 14, la niña era amenazada y violada constantemente, y producto de estos abusos, se encontraba gestando un embarazo de apenas cuatro meses.

Advertido de la confesión, el sujeto acusó a la joven víctima de "fabuladora" y que -además- tenía "intenciones de separarlos", a él y a la madre. Ante esto, el acusado decide abandonar el hogar y se traslada a Chaco por miedo a represalias, después del nacimiento del niño.

Casi 4 años después, con la información de que el individuo había regresado a Buenos Aires y se encontraba en su domicilio de Florencio Varela, el grupo de investigación logra detectarlo luego de diversas tareas de inteligencia y de campo. Finalmente, los efectivos lograron detenerlo y ponerlo en manos de la Justicia.

La causa que originó la investigación está caratulada como "Abuso Sexual Agravado por la situación de convivencia preexistente con un menor de 18 años", con intervención de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) Número 8, que está a cargo de la doctora Roxana Valeria Meyer.