Ingresaron a una clínica y comenzaron a llorar, simulando ser familiares de un internado, luego de asaltar un comercio en Lugano con una pistola falsa.
Por más que se vistan de actores, ladrones quedan. Ese es dicho el que resumiría el caso de dos delincuentes, uno menor de edad, que fueron detenidos por el Comando de Prevención Comunitaria de Quilmes (CPC) cuando intentaban hacerse pasar por los familiares de un paciente en una clínica del distrito, tras asaltar un local de telefonía en San Francisco Solano con una pistola falsa.
El curioso hecho comenzó en un negocio de 844 y 895, cuando ingresaron con fines de robo y sustrajeron las pertenencias de las víctimas y accesorios para celulares. Dichos elementos, al igual que una réplica de pistola calibre 9 milímetros, que habría sido utilizada en el ataque, fueron secuestrados por los uniformados.
Posteriormente, según fuentes policiales, los delincuentes, para escapar de la policía, ingresaron a una clínica de la zona y simularon ser familiares de una persona internada. "Los individuos comenzaron a llorar con el fin de distraer a la policía", confiaron.
Sin embargo, los efectivos no se creyeron el cuento debido a que contaban con las caracterizaciones de los malvivientes y observaron que no se habían quitado las camperas que poseían. Momentos después, impartieron la voz de alto, que fue acatada por ambos.
Posteriormente, fueron trasladados a la seccional cuarta de San Francisco Solano. Allí, ambos fueron identificados por las víctimas del hecho. La causa quedó caratulada como "robo agravado con el uso de arma de utilería".
Los delincuentes que asaltaron el local de telefonía celular tienen 18 y 17 años.