La gente de Quilmes ayer estalló y no se guardó nada. Cuando finalizó el primer tiempo se escucharon silbidos e insultos generalizados, pero en el momento que Pittana marcó el final de la historia, los hinchas descargaron toda su bronca contra el plantel y dirigentes, y entonaron: “Váyanse todos la p... que lo parió”. Nahuel Roselli recibió insultos como todos sus compañeros, pero el defensor no se la “bancó”, reacción mal y se peleó verbalmente con varios plateístas, en un acto vergonzoso y hasta poco profesional. Después, Roselli debió salir custodiado hasta su vehículo. El plantel de Quilmes retoma hoy los entrenamientos, con vistas al partido trascendental ante Gimnasia de La Plata y seguramente el técnico Leonardo Madelón meterá varias modificaciones para este cotejo. Raymonda, dolido Ayer titulábamos que Quilmes había sido “más de lo mismo”, frase con la que no coincidió Santiago Raymonda: “No creo que Quilmes sea más de los mismo. El compromiso está, quizás no estemos pasando por un buen momento y cuando no se dan las cosas, la cabeza parece que está en otro lado”. “Estamos dejando partidos importantes”, afirmó el experimentado jugador, quien analizó que “no jugamos bien, pero ellos (Banfield) tampoco. No tuvieron muchas oportunidad, pero definieron y eso fue lo importante. ¿Nosotros?, no fuimos creativos; la realidad es que no jugamos bien”. Por último, Raymonda aceptó las culpas que le compete al equipo: “Hacemos lo que nos dice el técnico, pero no nos sale y los que no podemos somos nosotros”.