El árbitro del ascenso es el 5 aguerrido de Deportivo Rifrán en los Veteranos de Don Bosco. Stoklas lleva 17 años de carrera dirigiendo en las categorías de ascenso del fútbol argentino.
El torneo para veteranos de Don Bosco se caracteriza por la cantidad de ex jugadores que participan, aunque también lo hacen otros personajes célebres del fútbol. Es el caso de Carlos Stoklas, un árbitro profesional de las categorías de ascenso, que viste la casaca de Deportivo Rifrán.

El réferi comentó la risueña forma en la que llegó a jugar con sus actuales compañeros. "Me trajo un pibe que es bastante calentón. Vine un día que era amistoso, el muchacho vino seis partidos y después se enojó y se fue. Yo seguí porque ves gente conocida, chicos que me tocó dirigir y te distendés", expresó.

En ese sentido, contó que continuó yendo para distraerse. "Soy del Barrio el Vidrio y ellos del Barrio Luz, pero los fui conociendo y cada vez que no dirijo me gusta venir", resaltó, a la vez que se refirió a las circunstancias del partido: "Cuando jugamos nos insultamos, pero queda ahí. Yo hablo mucho, me dicen que los desconcentro. Cuando termina y estamos en el vestuario ya está todo diez puntos".

Con respecto a sus características dentro del campo, Stoklas precisó que "soy bruto, de ir al roce". "Como juego de 5 me gusta meter la patita. Igualmente me tengo que cuidar porque ya hace 17 años que soy profesional", remarcó.

Y explicó que su relación con los jueces no es especial, aunque sabe cómo encararlos por su experiencia propia. "Me sacan tarjeta cuando es necesario y termino por la cornisa siempre. A veces me hablan un poquito y yo a ellos, pero vienen a trabajar como todos. Hay que respetarlos", señaló. Al mismo tiempo, manifestó que terminados los 90 minutos a veces corrige a sus colegas de forma constructiva: "Por ahí les marco alguna cuestión cuando termina porque no tienen una capacitación como la he tenido yo y algunas cosas no las saben. Igualmente, siempre con respeto".

Habituado al insulto

El árbitro habló también de su labor diaria, dirigiendo a jugadores de nivel profesional y remarcó que "estamos acostumbrados y preparados para los insultos". "Cuando es a puertas cerradas o no hay público extrañamos eso porque es parte del juego y del folklore", sentenció. E insistió sobre el tema. "El que dice que fue a una cancha y no puteó al juez, miente. Nadie le cree porque vos pagás la entrada y dentro de eso están los insultos para nosotros", aseguró, entre risas.

Asimismo, sostuvo que las cosas que le dicen no son livianas: "Te gritan ladrón, delincuente y más como está todo hoy. Por cualquier cosa ya te tiran a herir. A veces nos equivocamos y no tenemos vuelta atrás". Por eso, subrayó que "lo importante es tratar de equivocarnos en cosas chicas". "Tenemos un margen de error en un lateral o una falta de mitad de cancha, pero hay que estar con los ojos bien abiertos en las áreas", remarcó.