El nuevo técnico de Quilmes reconoció que hay pocos partidos para revertir el mal momento
“Estamos en una situación crítica, pero vamos a hacer lo imposible”, sintetizó el flamante entrenador de Quilmes, Ricardo Caruso Lombardi a la hora de hablar del momento que vive el Cervecero. El entrenador sabe que muchos lo dan al Decano “por decapitado”, pero dijo que todavía “Quilmes depende de Quilmes”. A su vez, el vicepresidente primero Aníbal Fernández se refirió a la llegada de Caruso; al pedido de licencia del presidente José Luis Meiszner y posible interinato, y aclaró: “Yo no voy a ser el presidente”. En su llegada a Quilmes, Caruso Lombardi dialogó mucho con los futbolistas y consideró que estas charlas son importantes para la pelea. “Les estuve diciendo lo que acepto de un plantel, lo que me gusta, lo que no, lo que quiero para cada partido, son cosas fundamentales para salvarte del descenso. Quiero que se sientan bien, que estén con las pilas puestas, que sepan mis pensamientos. Hablé bastante con casi todos, y voy buscar las variantes que me puede dar los chicos. Estuve mirando al selectivo y ya saqué varias conclusiones. Siempre es bueno considerar a los chicos, quizás te pueden aportar una solución. Con la práctica iré delineando el equipo para el partido del lunes”. Y se metió en el momento caótico que atraviesa el Cervecero en la máxima categoría: “Estamos en una situación muy crítica, todos nos dan por decapitados, no es que nos den algo de confianza. Lo único que ilusiona a la gente hoy es nuestra llegada, porque creen que somos magos, pero somos técnicos. Está en los jugadores, nosotros vamos a hacer lo imposible”. En este sentido, Caruso Lombardi agregó: “Es muy poco el tiempo que hay y el margen de error es muy chico. Entonces, no puede haber una equivocación en nada, ni en lo personal ni en la cancha, ni en su vida privada, ni cuando jugamos, ni en los entrenamientos. Son dos meses que hay que cerrar los ojos y darle para adelante. Hay que salvarse, si no, llegar a la Promoción, que te da otra vida. Pero Quilmes depende de Quilmes y es lo que estuve hablando con los jugadores”. Motivación El técnico notó lo goleado que está el plantel y afirmó que “en lo anímico hay que trabajar un montón. Nosotros le vamos a dar confianza, soy de hablar de todo. Cuando les explique y salga, los jugadores tomarán confianza y todo irá mejor. Hoy por hoy quizás no quieren ni jugar los partidos, porque van ganando y ya están pensando cuando le convierten el gol, es la sensación que veo desde afuera. Esperemos que se le vaya esa negatividad de encima”. Y continuó: “No se pueden buscar las dudas, o lo que se hizo mal antes, ahora la responsabilidad es mía y me hago cargo si sale bien o mal. Sé que me estoy jugando mucho en mi carrera, tengo ganas. En la vida siempre fui muy audaz, y hoy elijo jugarme mi carrera acá. Sé que me estoy jugando mucho, pero no me importa. Si me sale mal mala suerte. Espero que mi audacia ayude a los jugadores a salir adelante”. La licencia de Meiszner El vicepresidente primero de Quilmes, Aníbal Fernández, aclaró que no asumirá la presidencia de Quilmes en caso de que el pedido de licencia de Meiszner se haga efectivo. “Yo no tengo tiempo para estar al frente de la institución, al presidencia en su momento dije que no. Le dije a José Luis que no tenía tiempo, ahora estamos colaborando de la mejor manera. Quizás no haría falta que se pida la licencia, no hay necesidad. Yo no podría ser presidente, yo estoy para colaborar, veremos como poder ordenar la cosas, porque sino me va obligar a salir de la Comisión Directiva”, señaló en declaraciones a FMQ. Sobre la llegada de Ricardo Caruso Lombardi, Aníbal Fernández comentó: “Teníamos que buscar un técnico con las condiciones para hacer lo imposible, el técnico me gusta y estoy contento. Creo que es el técnico para este momento”.