El piloto quilmeño Máximo Ciatti volvió a pista el fin de semana pasada en la presentación de la categoría Fiat 600 Light en el autódromo Roberto José Mouras de La Plata cosechando valiosos puntos con miras a encontrarse nuevamente en la lucha por la temporada 2010 en la que defiende el 1 y aspira al bicampeonato. Entrevistamos en el taller a su padre, que es el responsable de todo el armado del auto, ya que el motor es preparado en su totalidad por el piloto, y detalló: “Estamos muy conformes por lo logrado en este fin de semana. Pudo estar en la lucha por el podio pero lamentablemente tuvo un toque en la chicana que lo retrasó y ya sabemos lo difícil que resulta remontar posiciones en una categoría tan competitiva como ésta. Seguiremos trabajando para tratar de mantenernos adelante aunque de todas maneras el quinto puesto no es nada despreciable por la cantidad de puntos que otorga más los de la serie donde clasificó cuarto”. Le comentamos que este año es grande el esfuerzo que realizan ya que compite también en el TC Platense y no es nada fácil dado que son dos máquinas muy distintas, los Fiat otorgan una potencia de 40 caballos y los del TC Platense rondan los 240, de manera que aceleración y frenado son dos factores que hay que tener en cuenta. Sobre el tema, Ciatti padre opinó: “Sí, son muy distintas estas categorías, pero se adaptó muy bien en el TC Platense. En la serie se le empañó el parabrisas y no veía nada y tuvo que parar y en la final largó en el puesto 24º y en la cuarta vuelta ya se encontraba octavo y lamentablemente debió abandonar debido a que se quedó sin tercera. Pero comprobamos que el auto andaba muy bien en el agua ya que llovió y el motor que nos entrega El Pelado Néstor Carrera anda muy rápido. Debo agradecer tanto al motorista como al amigo Lito de Florencio Varela que nos prestó el auto y es por eso que podemos correr en esa categoría. Es mucha la gente que nos ayuda porque felizmente en nuestra zona son muy amantes de los fierros”. Y concluyó: “Ahora contamos con un equipo más grande de personas siempre con el aporte publicitario del comercio amigo, de Lito que nos prestó el auto, de El Pelado por su motorización, al municipio de Quilmes que nos da una mano y el recuerdo permanente de nuestro gran amigo que perdimos, el Gordo Jorge, que nos acompañaba mañana, tarde y noche desde que comenzamos con el karting hace más de 10 años y sigue presente en la leyenda que pusimos en el capot del coche”.