La decisión se tomó en el marco de un plan provincial que envía a detenidos a Alcaidías Departamentales.
Las comisarías de Quilmes ya no podrán tener detenidos viviendo en los calabozos, debido a que el ministro de Justicia y Seguridad, Ricardo Casal, mediante la resolución Nº 3340/11, dispuso ayer el cierre definitivo de todas las celdas de 49 comisarías de la Provincia. Este cierre se suma a los 89 que dejaron de alojar personas desde 31 de mayo pasado, por lo que ahora será el turno de las comisarías Primera, Quinta y Sexta de Quilmes, que hasta ahora alojaban reclusos. En la resolución también se establece que en 67 comisarías de la Provincia el tiempo máximo de detención será de 48 horas, mientras que en el resto de las dependencias policiales es de 60 días. La medida adoptada apunta a mejorar las condiciones de detención; seguir reasignando recursos policiales para tareas de prevención y reafectar los espacios edilicios a destinos útiles para cada comisaría que posibiliten una mejor atención al ciudadano. “Con esta medida consolidamos la política articulada al fusionar en un solo ministerio a las áreas de Justicia y Seguridad, que posibilitó hasta ahora reubicar más de 2000 detenidos en comisarías en dependencias del ámbito del Servicio Penitenciario”, explicó el gobernador Daniel Scioli. De esta manera, se aloja a las personas detenidas en las Alcaidías Departamentales, plazas penitenciarias rehabilitadas y otras del Programa “Casas por cárceles”. Asimismo, se informó que la cifra actual de detenidos en comisarías es de 2.122, la más baja de los últimos quince años.