La municipalidad local llevó a cabo varios operativos en distintos
locales de la zona y también fueron cerrados por no poseer la licencia
correspondiente para la venta de este tipo de bebidas.
El nuevo supermercado Carrefour de Sallares entre Monteagudo y España, de Florencio Varela, fue clausurado por la Municipalidad debido a que comercializaba bebidas alcohólicas sin permiso; también, poseía falencias en la habilitación para su funcionamiento.
"Las actas por incumplir con el Registro de Expendedores de Bebidas Alcohólicas (REBA) fueron giradas al Juez de Faltas, quien dictaminará la sanción que amerita el caso", informaron desde la subsecretaría de Gobierno.
Este comercio que no presentaba la licencia, podría recibir multas que oscilan entre los mil y cien mil pesos; además de la clausura por un término de cinco a ciento ochenta días.
Por otro lado, advirtieron que el distribuidor que provea de alcohol a un comerciante que no cuente con su licencia actualizada, recibirá una sanción de clausura de hasta 180 días y sumas que van hasta los 500 mil pesos, según consta en la normativa vigente.
Las actas por falta de habilitación serán remitidas desde Inspección General, al Juzgado de Faltas.
En tanto, otros cuatro comercios de Florencio Varela fueron clausurados en los últimos días por comercializar bebidas alcohólicas sin la correspondiente licencia.
Según se informó desde la subsecretaría de Gobierno, los agentes de Inspección General detectaron la venta de embriagantes, sin certificado del Registro de Expendedores de Bebidas Alcohólicas (REBA), en el autoservicio de la avenida Teniente General Perón al 3200.
Se procedió de la misma manera en el autoservicio de avenida Hipólito Yrigoyen al 1300, pero se levantó la medida horas después, tras regularizar su situación, ante la dirección General de Inspección General. De todas maneras, el responsable del establecimiento deberá abonar la multa contemplada en la ley 11.825.
En tanto, por igual falta se clausuró preventivamente el depósito de bebidas de avenida Teniente General Perón al 2500; y el almacén de la calle Boccuzzi al 2000, también por comercializar bebidas alcohólicas sin el permiso correspondiente.
Vale recordar que el comercio que no presenta la licencia recibe multas que oscilan entre los mil y cien mil pesos y la clausura por un término de cinco a ciento ochenta días. Mientras que el distribuidor que provee de alcohol a un comerciante que no cuenta con su licencia actualizada recibe una sanción de clausura de hasta 180 días y sumas que van hasta los 500 mil pesos, según consta en la normativa vigente.
Durante las inspecciones además fueron clausurados por funcionar sin habilitación un almacén y un kiosco de Carriego y Alem, en el barrio 9 de julio.
En tanto, el bailable Insomio fue sancionado por no abonar el pago de publicidad en la vía pública (falta de troquelado en volantes).