El quilmeño Sergio `Maravilla` Martínez, campeón de Diamante de los medianos del CMB, enfrentará esta noche al inglés Darren Barker, en el Boardwalk Hall de Atlantic City, el mismo escenario donde noqueó en forma espectacular al local Paul Williams. “Maravilla” Martínez pondrá en juego el cinturón de Diamante de los medianos del Consejo Mundial de Boxeo (CMB) ante el invicto británico, en pelea que será transmitida en directo desde las 23, por TyC Sports. En el pesaje oficial realizado ayer en el Boardwalk Hall, ambos púgiles no tuvieron inconvenientes en dar la categoría. Martínez registró 71,700 kilogramos, mientras que Barker dio 72,350. El límite de la división mediano es de 72,574 kilos. Martínez volverá a combatir en el Boardwalk Hall, un lugar muy caro para sus sentimientos. Fue allí donde noqueó en forma fulminante en dos rounds al norteamericano Paul Williams en noviembre pasado. En ese mismo escenario, siete meses antes, había ganado el cinturón mediano CMB, al vencer por decisión del jurado, al local Kelly Pavlik, tras una lección de boxeo. Allí también, en febrero de 2009, el argentino le propinó una paliza al puertorriqueño Kermit Cintron, pero los jueces en forma insólita y vergonzante fallaron empate. Mientras que meses después disputó una pelea extraordinaria ante el mismísimo Williams, quien le ganó ajustadamente por decisión del jurado. Ahora Martínez llega a esta pelea ante Barker como amplio favorito para la prensa y los aficionados que lo tienen en una excelente consideración, a tal punto que lo sitúan entre los tres mejores boxeadores de la actualidad, junto a Manny Pacquiao y Floyd Mayweather. El quilmeño irá por un triunfo contundente. Martínez prometió “noquear” a Barker entre el sexto y séptimo round. Tiene boxeo, técnica, actitud y jerarquía como para quedarse con la pelea sin pasar sobresaltos. Como ocurrió en su última pelea, cuando venció por fuera de combate al ucraniano Serhiy Dzinziruk en Foxwoods Resort, de Connecticut, en marzo pasado, el día que el Consejo Mundial puso en juego el cinturón de diamantes - valuado en 50 mil dólares- para “calmarlo”, tras haberle retirado el título de campeón regular mediante una maniobra poco clara por parte de la entidad con sede en México. Precisamente el CMB declaró desierto el título mediano que alguna vez lució en forma brillante, Carlos Monzón.