El centro desarrolla una intensa labor social que va más allá del plato de comida. Sin embargo, pese a las reiteradas solicitudes a la municipalidad siguen trabajando en condiciones poco dignas.
Changuitos Felices es un comedor ubicado en la calle Monseñor De Andrea entre 190 y 191, en el barrio La Arboleda de Bernal Oeste. Diariamente, asiste a al menos 80 niños, número que puede aumentar por estas vacaciones de invierno y se eleva de forma considerable cuando llega el verano.

Sin embargo, los chicos no pueden sentirse plenamente protegidos debido a que la entrada, hecha de carpeta asfáltica, está rota y ante cualquier lluvia el lugar se inunda. Así padecieron las lluvias de la semana pasada, cuando el centro asistencial estuvo parcialmente inundado e incluso hoy tienen problemas por la humedad que quedó acumulada en pisos y paredes.

Pero no sólo las tormentas hacen temblar al establecimiento, sino que también existe un zanjón que el municipio no limpia y un gran cráter en la zona, cuya agua se desborda y conforma una laguna que termina ingresando al merendero.

Consultado por la situación, Francisco "Changui" Pereyra, encargado del establecimiento, explicó que están peleando desde hace varios meses con el municipio para lograr las refacciones necesarias, pero no pueden conseguirlo. "Reclamamos, pero estamos siempre en la misma. Esto sucede hace más de cinco meses y nunca nos dieron respuestas", aseveró.

Pereyra incluso confesó que han tenido discusiones con la delegada de la zona, Laura Ojeda, por medio de las redes sociales: "Ella se enoja por las fotos que pongo en el Facebook con las circunstancias en las que estamos. Me parece algo lógico mostrar las cosas como son". Y consideró que las fricciones con la comuna se dan porque "nos manejamos solos y no somos dependientes. Al ver que hacen un comedor y no está avalado por el municipio les da bronca".

"Todo lo estamos haciendo a pulmón"

Changuitos Felices funciona hace cuatro años y brinda una copa de leche a los nenes a las 17.30, mientras que a las 20.30 les ofrece una cena. También se encarga de actividades culturales, ya que se brindan talleres de apoyo escolar, de percusión de samba y reggae con tambores y hasta una academia de folklore.

"Changui", como lo llaman los que lo conocen, expresó que abrir el comedero implica un sacrificio importante, pero las carencias se suplen con voluntad. "Todo lo hacemos a pulmón. Yo soy electricista y profesor de folklore, me puedo encargar de algunas cosas. Y los amigos del Facebook y unas cuantas personas nos ayudan con donaciones", señaló.

En ese sentido, comentó que con el frío algunos niños se quedan a dormir, pero el lugar que tienen para ofrecerles no alcanza. "Es un galpón techado con dos paredes. Todavía falta cerrarlo y los chicos pasan frío. Cuando estemos mejor pensamos solucionar eso y también abrir al mediodía, pero todavía no nos da para tanto", aseguró.

Mientras tanto, desde Changuitos Felices aguardan por una respuesta.

Contacto

Registro ISSN - Propiedad Intelectual: Nº: RL-2025-11499155-APN-DNDA#MJ - Domicilio Legal: Intendente Beguiristain 146 - Sarandí (1872) - Buenos Aires - Argentina Teléfono/Fax: (+5411) 4204-3161/9513 - [email protected]

Edición Nro. 15739

 

Dirección

Propietario: Man Press S.A. - Director: Francisco Nicolás Fascetto © 2017 Copyright Diario Popular - Todos los derechos reservados