Allí se pudo establecer, en base a testimonios de vecinos, que la persona que requería asistencia médica y que según se comprobó estaba desorientada, tenía un hermano con Síndrome de Down, que estaba a su cuidado desde hace seis años, cuando murió la madre de ambos.
Según las primeras pericias, la muerte del hombre con Síndrome de Down, de 38 años, se habría producido hace más de un año.
Lo llamativo es que pese a las características de la edificación, donde viven cuatro familias, en todo este tiempo no se detectó malos olores u otros signo que evidenciara la muerte del hombre que, según manifestaron los vecinos, estaba postrado y no salía de esa habitación incluso cuando estaba al cuidado de su madre.
Finalmente, el cadáver fue trasladado a la morgue judicial para efectuar la autopsia correspondiente.