Los reclamos de los vecinos de la ribera quilmeña se multiplican y en lugar de verse mejoras, los lugareños notan que pese a sus solicitudes, las respuestas no llegan y la vida se complica día a día. La limpieza de la costa de la ribera al igual que los accesos, son dos de los temas que manifiestan los vecinos como problemas puntuales que deben contar con una solución de inmediato. Asimismo, otras deficiencias visuales y que tienen que ver con la cantidad de vecinos que utilizan la costanera como lugar propio, son los bancos rotos y las parrillas sin mantenimiento. Otro de los pedidos que se hace recurrente entre vecinos y comerciantes, es el estado de la avenida Cervantes que también debido al tránsito, se deteriora con facilidad.