El uruguayo retornó junto al resto del plantel y el entrenador Diego Cocca a Buenos Aires tras el forzoso punto que consiguieron en la difícil cancha de Santa Inés, Garupá, donde el Halcón hizo negocio y sumó en su lucha por seguir respirándole en la nuca a Banfield.
"Nos costó, sin lugar a dudas, era una cancha pesada, de pasto grueso, hojas grandes. Jamás en mi vida había jugado en un estadio así. Obvio que para ser líder hay que ganar en todos lados, pero el calor y la humedad nos jugaron una mala pasada y en el primer tiempo, pese a que empezamos ganando, se nos complicó todo", afirmó. Y agregó: "Tuvimos la convicción de que llegábamos al empate porque ellos se replegaron en el complemento y aflojaron, por lo cual salimos a buscar con todo esa unidad que se nos hacía tan difícil".
Para Camacho, a pesar de que el Halcón sucumbió contra la embestida del Colectivero, en Misiones sacó la chapa de candidato para "imponer su juego" y hacerse fuerte, por lo que indicó: "Nos metimos en la cabeza que Crucero es uno de los rivales directos que vienen pujando desde atrás para ubicarse cerca del líder y por consiguiente nos perjudicaba a nosotros, más allá del empate".
Defensa ahora deberá enfrentar Sportivo Belgrano, recién el lunes, hecho que, según el uruguayo, no influye en el ánimo del plantel mientras se gane. "No nos cambia en nada. Hay algunos equipos que les molesta jugar los lunes o los martes, pero a nosotros nos da igual porque sea cuando sea que se juegue hay que ganar, y más con esa presión que tenemos como local. Como ya jugamos con algunos resultados puestos, pase lo que pase la premisa siempre es el triunfo", aseguró.