A su vez, el protagonista aclaró los problemas en la pista: "La carrera nos resultó algo complicada, ya que rompimos dos amortiguadores y no contaba con repuestos nuevos, de manera que tuve que colocar dos que tenía usados y ya el auto no era el mismo". Y agregó, ya viendo las estadísticas: "En las posiciones del campeonato estamos sextos, a menos de cuarenta puntos del líder. Espero poder seguir acumulando unidades para estar en la lucha del campeonato".
Luego de las competencias en tierra, llega el asfalto; y así lo analiza Braccia: "Lo que viene es lo fuerte nuestro. En este momento quedan cinco fechas más por disputar y hay muchos puntos en juego". Y remarcó: "La verdad es que con el Fiat Uno penamos en la tierra pero nos defendimos bastante bien. Ahora el equipo se encuentra ya trabajando para poner el auto para pista de asfalto. Es una gran labor desmantelar todo, debido a que la configuración es totalmente distinta, especialmente en lo relativo a toda la suspensión, ya que dista mucho al competir en circuitos de tierra donde hay desniveles y pozos que atentan contra el correcto desplazamiento. Además, se depende de las buenas condiciones de clima, porque si llueve se deben suspender las fechas".
Compañía
En torno al equipo que lo acompaña, expuso: "Todo lo relativo al chasis se encuentra en manos de Sebastián Fronti y Jorge Ramos con el resto de los chicos que conforman el elenco. Lo que trabaja esta gente es digna del mayor elogio y la motorización también se encuentra a cargo de Fronti, con quien arrancamos desde la competencia anterior y debo reconocer que el auto pegó un salto muy grande, ya que veníamos cada vez más complicados".