El Halcón está en las nubes luego de sellar su pasaje a la elite del fútbol nacional. El equipo conducido por Diego Cocca tuvo una performance de lujo, con grandes figuras en todas sus líneas.
Histórico. Esa es la palabra que se repite incesantemente en cada esquina de Florencio Varela. Incrédulo, casi sin siquiera haberlo recreado en su imaginación, cada hincha de Defensa y Justicia está en las nubes, como el Halcón que los supo representar en las distintas canchas del fútbol argentino y superó obstáculos complejos para, ahora, pegar el gran salto hacia la máxima división y disfrutar del honor de ir por hazañas futuras a la Bombonera y el Monumental.

Todo se tiñe de amarillo y verde en la región. Las banderas se desplegaron en Aeroparque y continuaron, en caravana, por la zona, hasta terminar el recorrido en Bosques. Esos kilómetros expresaron la alegría infinita, multiplicando a los simpatizantes a medida que el micro que trasladaba al plantel se acercaba a su destino final.

La victoria sobre San Martín, en San Juan, ya quedó para la estadística. Poco importa el gol de Brian Fernández más que para el desahogo del momento, rompiendo el maleficio en el Interior del país con el primer triunfo de la temporada en el marco de esas duras visitas. La trascendencia es otra: los conducidos por Diego Cocca se colmaron de gloria y no hay vuelta atrás, más bien hay vuelta olímpica, y eso será así, sea que el equipo culmine el certamen como campeón o como escolta de Banfield en la B Nacional. Lo que verdaderamente adquiere peso es que el próximo torneo que disputará Defensa será en la elite.

Méritos

Y vaya si hizo méritos, porque, con una performance de lujo, estableció una marca impresionante que sorprendió a propios y extraños, y, de esa manera, desvaneció los fantasmas que pronosticaban, al promediar el campeonato, que se iba a caer al no poder soportar la presión de las alturas.

Soportó, y con altura: juego asociado que rozó la perfección; simpleza en el toque de pelota en cada uno de sus estandartes; despliegue físico envidiable, solidez en la última línea, con Fernando Pellegrino como eje en el arco, y, fundamentalmente, una efectividad temible en el área rival, con la figura de Juan Martín Lucero en el esplendor de su nivel para romper redes. Esos atributos, desarrollados en gran forma, determinaron, casi como una consecuencia inevitable, el tan ansiado ascenso, y cuatro fechas antes que termine el certamen...

Mentor

Todo ese cúmulo de virtudes tuvo un mentor, una cabeza de grupo que supo amalgamar las cualidades de las distintas personalidades y conformar un plantel con hambre de gloria. Cocca entendió los límites y las potencialidades de los futbolistas, los convenció de ir por más, y ese más, fue, poco a poco, un objetivo que hoy es realidad: la Primera División tiene una plaza para el Halcón, un club que, a partir del próximo semestre vivirá, en carne propia, ese sueño que tuvo siempre y recién en este 2014, tras 36 años de militar por las distintas categoría de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), puede cumplir.

La entidad de Varela vuelta alto, y sus hinchas acompañan ese envión, disfrutando de un instante que quieren que sea eterno. Es que esa sensación inigualable tiene fundamentos para sustentarla. Defensa hizo un campañón y subió a la máxima división con absoluta justicia...