Hubo silbidos para los jugadores, los dirigentes y demás allegados a la campaña del equipo
Los empates como visitante ante Rosario Central y Ferro Carril Oeste, la previsible caída ante el líder Atlético de Rafaela y el triunfo en casa frente a la CAI venían “decorando” este pobre campaña de Defensa y Justicia, que necesita de mejores resultados para intentar despegar del fondo de las posiciones y terminar de auyentar los fantasmas de la permanencia. Por eso, la derrota en Florencio Varela con otro que andaba a los tumbos como el Deportivo Merlo profundizó la preocupación e hizo estallar a los hinchas. El “Halcón” dejó una imagen de equipo endeble, que a su falta de juego colectivo, le agregó una escasa respuesta desde lo anímico para sobreponerse a la adversidad. Fue 2 a 0 en contra, más por errores propios, que por virtudes ajenas, ya que los del Parque San Martín se llevaron los tres puntos haciendo poco y nada. En consecuencia, la gente manifestó su descontento, debido a que no se banca más, tantas promesas incumplidas (como las de armar un equipo competitivo y con figuras, merced al aporte externo) y un futuro inmediato signado por la palabra descenso. En los últimos campeonatos, se arman planteles para ilusionarse con el ascenso y se termina penando con el promedio. Y en este torneo, la historia se repite y más allá del escaso rendimiento de las figuras rutilantes (por ejemplo, Víctor Píris Alvez), Defensa no exhibe argumentos que permitan esperanzarse con la recuperación. Se ha perdido su característica de rival incómodo, de esos difíciles de superar, que supo ganarse como uno de los décanos de esta Primera “B Nacional”. El sábado pasado, el “Tito” Tomaghello fue escenario de uno de los peores partidos de los dirigidos por José María Martínez (¿se le está consumiendo el crédito?) y Merlo sacó provecho de algunos yerros cometidos para quedarse con la victoria. Además, terminó con 9 jugadores en cancha, por las expulsiones de Javier Menghini -volvía de cumplir la sanción por acumulación de tarjetas amarillas- y Darío Espínola, en otro síntoma de impotencia a la hora de afrontar el compromiso. Empezó a perderlo de entrada, cuando una mala salida del fondo, le permitió al único delantero neto que puso en cancha el visitante anotar el 1 a 0 y la derrota se consumó en el final, en un centro buscando el empate heroico derivó en una contra que encontró volviendo a la carrera al arquero Martín Perafán. Hasta el minuto final, se mantuvo el suspenso, pero sólo por la mínima diferencia en el marcador en favor de Merlo, ya que sí dependiera de lo que hiciera Defensa, el sumar un puntito siempre quedó lejos.