El debut del Negro Rodríguez
detrás de la línea de cal
no produjo ningún cambio
Si de algo no quedan dudas en esta temporada futbolística de Defensa y Justicia es que la mano viene cambiada. Al margen del bajo nivel del equipo, que se traduce en los malos resultados y en los cambios de entrenadores, ni siquiera tiene la mínima dosis de fortuna para sumar algunos puntos que alivien su situación en los promedios. En el debut de Ricardo Rodríguez como técnico -el tercero en esta temporada, tras el despido de Carlos Ramacciotti y la salida del colombiano Jorge Bermúdez- fue con derrota ante Chacarita Juniors, lógica por los merecimientos acumulados por uno y otro, pero dolorosa al producirse sobre la hora. El de San Martín dilapidó muchísimas chances y en el final, por un penal infantil, la vuelta a Florencio Varela se dio, una vez más, con las manos vacías. Situación repetida Una situación que se repite, ya que el “Halcón” hace 12 partidos que no se impone como visitante, con 7 caídas y 5 empates. Además, a la racha negativa la potencia con una alarmante falta de gol, un problema que no encuentra solución, pese a probar casi todas las variantes de nombres en ofensiva. El nuevo entrenador hizo hincapié en este déficit y decidió arrancar su ciclo con un 4-3-1-2, aunque también le costó muchísimo llegar al arco adversario y generar situaciones propicias. No se puede afirmar que Defensa “fue más de lo mismo”, pese a haber perdido. Por momentos, intentó manejar la pelota y en el momento de definición del encuentro no resignó el ataque. De todas maneras, a estos datos para destacar, se oponen otros que acrecientan la preocupación, tales como los desacoples en el mediocampo, los errores en la salida del fondo y las desconcentraciones en la última línea. De todas maneras, el “Negro” Rodríguez ponderó que sus dirigidos “se mataron en la cancha y desde la entrega no hay nada que reprochar. En el primer tiempo, nos costó bastante, pero después mejoramos, planteamos un partido de ida y vuelta y hasta pudimos haberlo ganado. Ellos tuvieron más situaciones, pero nosotros también erramos y da mucha bronca perder con un penal en el final”. De cara a lo que viene, el encuentro ante Independiente Rivadavia de Mendoza en el “Tito” Tomaghello, una “final” por la permanencia, ya que ambos equipos luchan por no caer en la zona de Promoción de los promedios. “Tenemos una semana para trabajar, de seguir ensayando con los muchachos y transmitir la idea. El equipo tiene que ser protagonista, salir a buscar cada partido, ya que todos son importantes. Este vale seis puntos, como dicen, pero si lo ganas y después perdés los que vienen, no sirve de nada”, opinó el ex entrenador de All Boys, Racing de Córdoba, Talleres de Remedios de Escalada y Los Andes, entre otros clubes del ascenso. Para ese choque trascendental ante la “lepra” mendocina, no podrá contar con Darío Espínola, que recibió 2 fechas de suspensión por su expulsión frente a Deportivo Merlo, aunque sí podría retornar Javier Menghini que sólo fue sancionado con un partido. Además, Mauro Milano, quien sufrió un desgarro y apenas actuó siete minutos en la caída ante el “funebrero”, será baja por algunas semanas y esto generó descontento, por aquello de muchos jugadores que llegan y enseguida se lesionan.