En el momento que entraron a la vivienda, la víctima se encontraba hablando por teléfono con su hijo y llegó a decirle: "Se meten dos tipos". El joven, conmocionado por lo que le había comentado su madre, llamó al 911 y rápidamente llegó un patrullero hasta el lugar, donde uno de los sospechosos fue descubierto huyendo con un televisor en brazos; mientras que el otro logró escapar.
Todo ocurrió en la propiedad de la abuela Ilda, que está ubicada en la calle Pagani al 100, de Florencio Varela. Como todas las noches, la mujer se encontraba hablando con su hijo por teléfono, hasta que un fuerte ruido frenó la conversación.
En ese momento, dos extraños se abalanzaron sobre la jubilada y comenzaron a golpearla con un cascote en la cabeza y la cara, hasta que cayó desmayada. Luego, los atacantes la inmovilizaron y comenzaron a desvalijar la casa, pero no pudieron completar el golpe ya que la policía llegó a los pocos minutos gracias a la denuncia que realizó el hijo de la anciana.
Uno de los delincuentes fue divisado por uno de los efectivos policiales cuando escapaba por la esquina cargando un televisor, que luego arrojó para poder huir con mayor velocidad. Sin embargo, tras una larga persecución, el ladrón fue detenido, en tanto que su cómplice logró huir.
Sin atención
El delincuente detenido -un hombre de 35 años- tenía sangre en las manos. Por este motivo, el policía que logró reducirlo se dirigió con prisa hasta la casa de la señora Ilda, quien se encontraba tirada en el piso en medio de un gran charco de sangre, y a metros de ella había una piedra y restos de su cabello.
Los efectivos pidieron inmediatamente una ambulancia. El hijo de la víctima llegó hasta la casa y se espantó al descubrir a su madre totalmente desfigurada. Luego de esperar poco más de una hora a la ambulancia del Servicio de Urgencias Médicas (SUMe), trasladaron a la jubilada a bordo de un patrullero hasta un centro de salud de la zona, donde quedó internada fuera de peligro por la gran cantidad de sangre perdida y los hematomas que le cubrían casi por completo el rostro y parte de su cuerpo.