Diego Leguiza, el señor del gol en Argentino de Quilmes, repasó lo que significó la vuelta a la Primera C
Goleador indiscutible y pieza clave en el ascenso sellado ayer. Eso significó a lo largo de la temporada Diego Leguiza para este Argentino de Quilmes, que gracias a la efectividad del atacante consiguió abandonar la Primera D, una categoría que le quedaba grande al Mate.

"Es una inmensa alegría, estoy muy contento porque somos justos campeones", destacó el máximo artillero del conjunto de la Barranca, quien a su vez aportó un tanto en la victoria decisiva de ayer frente a Atlas.

En medio de los festejos dentro del campo de juego y vestido con una colorida peluca, el delantero recorrió cuáles fueron las claves para esta consagración: "La tranquilidad que tuvo el equipo y la humildad. Sabíamos que teníamos los mejores jugadores y lo demostramos dentro de la cancha".

Por otro lado, Leguiza recalcó la importancia que tuvo el encuentro con Riestra de local porque, según su mirada, fue un "partido decisivo", donde marcaron la diferencia para terminar llevándose el título.

A su vez, con respecto al duelo de ayer, el atacante confesó que vivió sensaciones muy especiales cuando marcó el segundo tanto: "Sentí una felicidad enorme, parecía que se me venía todo abajo".

En este sentido, el delantero se mostró conforme por ser uno de los máximos artilleros de la categoría: "El primer objetivo era salir campeón y segundo ser goleador. Así que se me están cumpliendo las dos cosas. Estoy muy feliz por todo esto".

Asimismo, como lo hicieron otros integrantes del plantel, ponderó el rol de la familia en este logro: "He pasado momentos complicados que no me tocaban jugar y ellos me estaban apoyando. Por eso les dedico el campeonato".