Roberto Bravo, vecino de 63 años que vive en Solano, sufrió un ACV la semana pasada y fue derivado de urgencia al Iriarte, donde aún permanece alojado. Allí, las primeras horas fueron "un infierno". "Cuando llegó lo atendieron en la guardia y dijeron que lo iban a pasar a una sala. Regresamos al otro día en el horario de visita y lo encontramos muerto de frío en el mismo lugar", aseguró Belén Bravo en diálogo con El Quilmeño.
La hija de este hombre, además, afirmó con vehemencia que "lo dejaron tirado con la mitad del cuerpo paralizado y ni siquiera le tomaron la presión". "Me fui a quejar y pedí que le tomen la presión, pero la enfermera me dijo que no había tensiómetro. Es una vergüenza, tuvimos que conseguirle nosotros una frazada; él gritó toda la noche y nadie lo fue a asistir", remarcó.
Escrache
Indignados, la familia de Roberto Bravo no se quedó de brazos cruzados y realizó un "escrache virtual" que tomó gran repercusión. En las redes sociales acompañaron con fotos y videos una carta, en la que describen no sólo la "pésima atención médica" que recibió el paciente, sino también la "falta de insumos" y el "deplorable estado" del edificio del nosocomio.
"En estos días vimos cosas tremendas, no sólo con mi papá. Dejan a la gente en el abandono por hasta doce horas. Nadie se acerca a verlos", aseguró Belén y, -luego- agregó: "En la habitación de mi papá hay dos pacientes más. A uno le sacaron el oxígeno para dárselo a otra persona y casi se ahoga. Al otro, la mujer le tiene que comprar las agujas porque no les dan nada".
Represalia
Un funcionario de Almirante Brown conocido de los Bravo llamó al hospital y "recién ahí lo atendieron bien a mi papá", enfatizó Belén. Después de eso, todo fue maltrato hasta que "le pusieron dos cucarachas en la comida". "Yo le dejé a mi papá el celular para que saqué fotos a cualquier cosa que vea. Y le sacó fotos a las cucarachas", sentenció la joven, quien prometió divulgar la imagen luego de que trasladen a su padre.