El pequeño fue atendido por un edema y, tras largas demoras, murió en una clínica de Bernal. Los médicos dijeron que fue por meningococo, pero los estudios posteriormente lo negaron. La familia
exige justicia.
Una madre oriunda de San Francisco Solano inició una campaña para exigir justicia por la muerte de su hijo de tan sólo siete años, quien perdió la vida en un centro médico de Bernal durante un extraño episodio y, por este motivo, radicó una denuncia penal por mala praxis contra el equipo médico que asistió a su niño. A Natalia Lanatta le tocó vivir una experiencia desgarradora y ella misma fue testigo de la muerte de Michel Monje (7), uno de sus trillizos. El 26 de mayo de 2010, Lanatta llevó a su niño al Sanatorio Bernal y, en ese lugar, la mujer asegura que comenzó su calvario. Ese día, alrededor de las 16 horas, acudió al centro de salud porque su pequeño acusaba un fuerte dolor en el cuello. Tras una larga espera, logró que le hagan una ecografía que develó que Michel tenía un edema, motivo por el cual quedó en observación. “Desde el principio nos atendieron mal. La pediatra me volvió a pedir estudios previos a la ecografía que yo ya tenía; y cuando salta realmente lo que tenía en el cuello, nunca escucharon mis pedidos para que lo trasladen a la Casa Cuna”, indicó la denunciante. Asimismo, remarcó que la profesional “cometió errores fatales”. “Mandó una orden de internación a la Clínica Lamadrid y, como estaban lavando la ambulancia, me tuve que ir con el nene en colectivo, ya que no conseguía remís. Para peor, cuando llegué a esa clínica me mandaron de vuelta ya que desde el Sanatorio Bernal nunca habían avisado que íbamos y no tenían camas”, acusó Lanatta. “Espera mortal” Al regresar, comenzó una “espera mortal” para Michel Monje. Su madre y él regresaron cerca de las 20 y, en ese momento, los médicos les dieron aviso de que serían trasladados hasta el Hospital Naval. Sin embargo, la ambulancia que iba a llevarlos nunca apareció y el niño murió en el sanatorio por causas que aún se investigan. “Nos dejaron en una sala de espera. Después reclamamos y lo mandaron a una camilla sin sábanas. El nene estaba lúcido, me hablaba bien y me pedía para que volvamos a casa; pero las manos se le empezaron a enfriar y, de repente, se le infló la pancita. En ese momento, ya casi cerca de la medianoche, se lo llevaron y le empezaron a hacer estudios”, describió la mujer. Pero los estudios médicos fueron en vano. Natalia Lanatta veía por la ventana de una puerta cómo asistían a su hijo, quien le pedía, con lágrimas en sus ojos, que lo regrese a su casa de Solano. Minutos después, los enfermeros taparon la ventana con un trapo y, a partir de allí, no volvió a ver a su hijo con vida. “Pasada las 12 de la noche, salió un pediatra y me dijo que Michel había muerto por un paro cardiorrespiratorio. Cuando les exigí que me digan las causas de muerte, dijeron que era por Meningococo; pero los análisis posteriores dieron negativo por esa enfermedad”, concluyó la madre de niño fallecido. El abogado Al ser consultado, el abogado que asesora a la parte damnificada, doctor Federico Solivaret, explicó las causas por las que se lleva adelante un juicio contra personal del Sanatorio Bernal. “No se jerarquizó la patología y se lo tuvo al chico de un lado para el otro, casi seis horas dando vueltas. Si lo hubieran atendido correctamente, se evitaba la muerte”, argumentó el letrado.