Luego de que el concejal Sahagún denunció la existencia de numerosos
infectados, el municipio admitió que aumentó la cifra de
afectados, pero que es porque se intensificó la atención médica.
En Quilmes se instaló una fuerte polémica por el incremento de casos de Tuberculosis (TBC) en los últimos años. Tras la acusación lanzada por el concejal opositor Mario Sahagún, quien afirmó que "el distrito es un foco de alarma" por esta enfermedad, la directora de Epidemiología del municipio Sonia Morua sostuvo que "hay un aumento discreto de la tasa, porque se intensificó el trabajo del programa de atención médica"; al tiempo que desmintió la existencia de un alerta epidemiológica.
Durante la última sesión de agosto del Concejo Deliberante quilmeño, Sahagún impulsó un pedido de informes vinculado a la existencia de casos de tuberculosis en el distrito que no prosperó. A raíz de esto, hizo pública su opinión al respecto para hacer referencia a "la existencia de múltiples casos de la patología, que se vienen registrando tanto en el sistema público como en el privado".
"El pasado mes de julio, falleció en el Hospital de Quilmes un vecino por un cuadro de tuberculosis que las autoridades sanitarias de la municipalidad negaron y que constituyó un caso del que no se ha vuelto a hacer mención. Las averiguaciones que hemos hecho indican que el caso del vecino no fue ni por mucho, un caso aislado. Lamentablemente, esta enfermedad está completamente instalada en el distrito y se cuentan casos por decenas", aseveró el edil del Frente Amplio Progresista (FAP).
Asimismo, puso en duda el reporte completo de los casos a la cartera Sanitaria de Nación. "No sabemos si el municipio de Quilmes traslada esas notificaciones al área específica del Ministerio de Salud de la Nación, que cuenta con registros nacionales y efectivamente denuncia que en los últimos años hubo una tasa de descenso del nivel de notificaciones que alcanzó casi un 57 por ciento", remarcó el concejal y, luego, disparó: "El Hospital Isidoro Iriarte cuenta infectados por docenas, algunos mortales. También se nos ha confirmado esta circunstancia desde el sistema privado. La conclusión sanitaria actual es que la TBC avanzó sostenidamente en los últimos años Y Quilmes es un foco de alarma".
En diálogo con este medio, la titular de la Dirección de Epidemiología quilmeña, Sonia Morua, explicó que "hubo un discreto aumento de los casos porque "se está trabajando más". Según los datos aportados por la funcionaria, en el año 2009 la tasa en Quilmes era de 40.8 casos por cada 100 mil habitantes; mientras que en 2011 el registro aumentó a 44 por cada 100 mil habitantes.
"Siempre que hay un caso hay probabilidades de encontrar otro. Se realiza una inspección en el entorno del infectado para asistir a algún pariente que también pueda tener TBC. No nos quedamos con el paciente únicamente, salimos a buscar a la persona que lo contagió y que está eliminando bacilos en perjuicio de otros. De este modo, detectamos más casos; pero de ninguna manera estamos en emergencia sanitaria", describió.