La escuela primaria N° 16 de Quilmes Oeste, sufrió en carne propia el ataque de vándalos que, aprovechando el fin de semana largo, ingresaron en el establecimiento, robaron dinero y mercadería del kiosco y provocaron diversos destrozos en armarios y demás ámbitos del recinto educativo, que ayer no pudo dictar clases en el turno mañana por cómo se hallaba el lugar. La desagradable sorpresa que tuvo la comunidad educativa de la Escuela 16, se debió no sólo a cómo quedaron las instalaciones sino porque se trató del primer ataque sufrido en la institución. El colegio se encuentra ubicado en Rodolfo López y Bernardo de Irigoyen de Quilmes Oeste. Según las sospechas de las autoridades de la escuela y miembros del Suteba, se cree que los delincuentes aprovecharon los tres días de ausencia y la rotura en el techo del Jardín 915, lindero a la escuela y, situación que permitió que pudieran ingresar a las Escuela 16, por una ventana que carece de rejas y da al patio interno de la escuela. “Ni bien tuvimos conocimiento del hecho nos pusimos a disposición de la escuela y antes de mediodía, notificado el Consejo Escolar a través de las autoridades del establecimiento, ya estaba el compromiso de reparar las roturas y reforzar la seguridad en el día de mañana (por hoy) para evitar hechos similares durante el nuevo fin de semana largo que se avecina”, explicó Walter Ormazábal, Secretario de Organización del Suteba Quilmes. Ante las diversas roturas de armarios, objetos de valor y el robo del kiosco del establecimiento que incluyó además de mercadería, unos 800 pesos, las clases debieron suspenderse en el turno de la mañana, aunque por la tarde las actividades fueron normales. Por su parte, la vicedirectora Graciela Enciso, detalló: “Es la primera vez que ocurre un robo de este tipo. Llegaron las docentes y encontraron la escuela con los salones destrozados, sucios y armarios forcejeados”. “Las maestras están mal por esta inseguridad que hay, porque no se sabe en que momento la escuela va a ser violentada”, explicó la directora de la Escuela, quien manifestó de de inmediato se contactaron con “la cooperadora a fin de ver si tenían fondos para solucionar lo más urgente que serían las cerraduras y las ventanas”.