El famoso estilista Robero Giordano rememoró su niñez a partir del éxito del conjunto de la región y revivió momentos únicos con su padre y sus hermanos. "Este equipo es un miembro más de la familia", sostuvo.
"Que Argentino haya tenido su fiesta de ascenso en La Barranca y que retorne a la Primera C es una alegría tan grande como volver a mi infancia: cuando mi hermano me llamó a Uruguay para decirme que habíamos subido de categoría me acordé de mis papás, de mi barrio y de todo lo lindo que nos dio el Mate". Esas fueron las palabras del exitoso estilista Roberto Giordano, confeso hincha de Boca pero enamorado desde sus 3 años de Argentino de Quilmes.

El hacedor de grandes campañas de desfiles y un ícono de la tendencia en belleza de la mujer es quilmeño de nacimiento y desde sus primeros años de vida supo lo que es el sacrificio y la humildad, tal cual el club de sus amores: su Mate, ese celeste y blanco que alentaba su papá todos los fines de semana, el que le dio sus primeras alegrías en el fútbol, el que lo transporta a su infancia en el colegio. En fin, para el protagonista, el club de la región es "un miembro más de la familia".

Y con esa sensación de pertenencia a cuestas, comenzó a recordar. "Mi padre, con mucho esfuerzo, me compró para Reyes una pelota, mi primera pelota, con un escudito de Argentino. Luego fue incorporando la camiseta y otras cosas que en ese momento eran muy caras y que a él le costaba mucho adquirirlas", señaló.

A su vez, agregó, poniendo en consideración sus maneras de relacionarse con el fútbol desde chico: "recuerdo, siendo niño, ir al colegio y relatar los goles del Mate, dibujar a los jugadores, copiar sus nombres en una hoja; me sentía como que estaba en la radio transmitiendo los partidos. Era un juego y a su vez una pasión".

En tanto, no dejó en el olvido de su memoria las vivencias en la cancha: "me acuerdo que los hinchas cantaban 'si se mueve la tribuna nos caemos a la Laguna', porque detrás del estadio estaba la laguna cercana al Tiro Federal".

Criado en Alsina y Castelli en Quilmes, Giordano afirma que el Mate es parte de su esencia, ya que sus hermanos, Marcos y Edgar, también son fanáticos y uno de ellos llegó a jugar en Argentino sobre el inicio de los años '60.

Intenso

Ya con la mirada en el presente, reveló que este año vivió con mucha intensidad el ascenso a la C, puesto que estaba trabajando en Uruguay y le pedía a sus hijos y hermanos que le informaran sobre las alternativas del partido ante Atlas. "Yo había ido a verlo en la Promoción contra Luján y perdimos, y me quedó un sabor amargo. Por suerte este año pudimos festejar. Cuando Marcos me dijo que ya había ascendido, nos emocionamos como dos chicos porque pensábamos en lo feliz que estaría nuestro papá si viera a Argentino ascender y crecer", aclaró, emocionado.i