Con la presencia, por segundo día consecutivo, de Miguel Caneo y Pablo Garnier, Quilmes realizó ayer un trabajo técnico a la espera de lo que será hoy la práctica forma de fútbol rumbo al choque ante Independiente, el sábado, en el marco de la sexta fecha del Torneo Final. Los dos experimentados mediocampistas, que ya están restablecidos de sus graves lesiones, tocaron la pelota por primera vez y ya se acrecientan las expectativas para lo que serán sus respectivas apariciones en cancha, algo que se prevé para las jornadas venideras, tras los cruces de la Selección Argentina por las Eliminatorias Sudamericanas.
Pero no todas son noticias positivas para el Cervecero, pues ayer no pudo estar en los ensayos Joel Carli. El defensor marplatense trabajó de forma diferenciada por una molestia en el tobillo izquierdo.
De esa manera, el cuerpo técnico dispuso que elabore una rutina de kinesiología, con la intención de ponerse a punto para cuando lo requiera el entrenador Omar De Felippe, quien es posible que no lo utilice para el cruce con el Rojo.
Actividad
La actividad de la jornada comenzó con una entrada en calor física, en un circuito de velocidad, fuerza y coordinación, que tuvo pesas, saltos a vallas y slalom entre conos.
Posteriormente, los jugadores se dividieron en dos equipos (uno de dieciséis y otro de quince) y realizaron una tarea técnica y recreativa, enfrentándose en la cancha inicial con cuatro arcos (los dos convencionales y dos en los laterales), defendidos por Emanuel Trípodi, Silvio Dulcich, Walter Benítez y Gonzalo Acevedo. Quilmes volverá a entrenarse hoy, a puertas cerradas.