Los jugadores que enfrentaron al Rojo, tanto en Primera como en Reserva, sólo hicieron tareas regenerativas, el resto, con la vuelta de Cobo, realizó fútbol en espacios reducidos
No hubo descanso para el Cervecero. Tras el empate 1 a 1 ante Independiente, el plantel quilmeño no tuvo oportunidad de relajarse y ayer pone primera en su preparación para el choque del próximo lunes ante Lanús. Con la bronca de una partido que podría haber quedado para el visitante, los futbolistas que jugaron en Primera y en Reserva sólo hicieron tareas regenerativas mientras que el resto de los jugadores, con la recuperación de Cobo, realizó fútbol en espacios reducidos.<EN>Quilmes no tiene tiempo para lamentarse por los puntos perdidos ya que el Torneo Inicial sigue su rumbo. Por eso, el cuerpo técnico del Decano decidió que el plantel trabaje ayer y hoy tenga su día de descanso, en una semana que será más larga de lo habitual.
Con la cabeza puesta en el choque ante el Granate, que se jugará el lunes desde las 19 en el estadio Centenario, el principal objetivo de Omar De Felippe es recuperar desde la físico a la mayoría de los futbolistas. En ese sentido, se destacó ayer la incorporación a los trabajos normales de Juan Manuel Cobo que dejó atrás un micro desgarro en el bíceps femoral derecho y de no mediar dificultades podría volver al once inicial.
Por su parte, los jugadores que no pudieron moverse con el resto del grupo fueron Joel Carli y Wilfredo Olivera ya que ambos terminaron el choque ante Independiente con golpes. El primero tiene una tendinitis en el tendón de aquiles derecho mientras que el segundo sufre una molestia en la parte posterior de la rodilla derecha, por lo que habrá que aguardar la recuperación física de ambos. Los que tampoco también estuvieron en kinesiología fueron Damián Leyes y Martín Giménez, quien aguarda la confirmación sobre la fecha para operarse de la rotura parcial de los ligamentos cruzados de la rodilla izquierda.
Para la primera práctica de la semana, el cuerpo técnico decidió dividir el plantel en dos grupos. Por un lado, trabajaron los jugadores que fueron titulares el domingo tanto en Primera como en Reserva. Este grupo hizo un trote regenerativo alrededor del campo de juego, ejercicios de elongación sobre colchonetas y partidos de fútbol - tenis.
El otro grupo tuvo a los jugadores que no jugaron ante Independiente o lo hicieron pocos minutos. Luego de una entrada en calor física, este grupo participó de una tarea técnica, con fútbol en espacios reducidos. Se enfrentaron dos equipos de seis jugadores cada uno y un comodín, que jugaba para ambos conjuntos.
El plantel Cervecero tendrá jornada libre y volverá a las práctica el miércoles con el objetivo de volver a recuperar el camino del triunfo como local, en lo que será un clásico de la región ante Lanús.