Quilmes y Racing protagonizaron un vibrante partido que terminó 1 a 1. Cerro abrió el marcador a los 24 del segundo y a los 27 empató Hauche para Racing. Quilmes arrancó el partido presionando a Racing y entre tanta presión, Diego Torres tuvo que salir transitoriamente de la cancha para que le coloquen un apósito en la ceja derecha por un corte que sufrió y en seguida vio la tarjeta amarilla por una infracción que cometió. Una buena pelota metida por Garnier hacia Morales provocó la cesión de un tiro de esquina, que efectuado desde la izquierda terminó con un cabezazo desviado del propio Morales. Mejor Quilmes La sorpresiva posición de Quilmes en la cancha volvió a inquietar a la defensa de Racing, en una escapada de Cerro que cortó el arquero De Olivera arrojándose a los pies jugador quilmeño. En el primer cuarto de hora impresionó mejor Quilmes. Parado en la mitad de la cancha cortó los circuitos creativos de Racing, encimando a Toranzo y Giovani Moreno. El trabajo en el medio campo de Quilmes se condicionó con la segunda tarjeta amarilla, esta vez para Pablo Garnier. A los 20 se salvó Racing, con una pelota que por izquierda robó Torres y su tiro al arco, en forma de centro, no pudo ser capitalizado por Morales y Garnier. En la contra, la tercera tarjeta amarilla para Quilmes, por una infracción de Cerro a Hauche, que terminó en un tiro libre que no produjo peligro. La marca de Quilmes, sin llegar al juego brusco, comenzó a transitar por la cuerda floja, que a esa altura era la única preocupación del técnico Madelón. Diego Torres le ganaba la espalda a su marca y a los 26, un tiro de esquina para Quilmes provocó otra jugada peligrosa: un pase corto de Núñez a Raymonda, terminó con un remate al arco que se fue apenas desviado ante la arremetida de Fontanini quien no pudo empujar al gol. Aviso de Racing Llegando a la media hora de juego, Quilmes había hecho mejor las cosas, pero un disparo de Fernández, de media distancia, puso un toque de alerta al salir apenas desviado ante el vuelo inútil de Galíndez. Al no poder llegar claramente con pelota dominada, Racing intentó buscar de afuera. La más clara para Racing fue a los 38. Hauche se le escapó a su marca, Galíndez salió a achicar, el delantero tocó suave abajo y la pelota se fue apenas desviada. Esa jugada motivó a Racing, que otra vez llegó a las últimas lineas, con una excelente habilitación de Moreno a Toranzo, quien tiró un centro al medio, despejado por la defensa. A los 42 fue amonestado Gervasio Núñez, el cuarto jugador quilmeño con tarjeta amarilla. En el final de la primera etapa, Quilmes se volcó sobre el arco de Racing, en busca de un gol que no llegó, pero que fue premiado por la hinchada con aplausos. El resumen de la primera etapa tuvo a Quilmes buscando a Racing en la zona que tenía que ser de creación, con buena labor de Torres, Cerro y una atenta defensa que retrocedió bien. Un empate en cero que fue justo, más allá de la mejor actitud de Quilmes, pero con un par de situaciones claras para Racing. Al comienzo del segundo tiempo Racing trató de hacer circular la pelota, buscando abrir a la atenta defensa de Quilmes, urgido por la necesidad de ganar para entrar a la Copa Libertadores. Racing (que ya tenía una tarjeta amarilla para Aveldaño en la primera etapa) tuvo la segunda para Hauche, por un foul que le cometió a Núñez, quien lo había anulado en lucida jugada. A los 4, De Olivera sacó con la mano un centro, la pelota le quedó corta a Garnier y el remate abajo lo sacó con el pie el arquero, en la jugada más clara que tuvo Quilmes. El partido se hizo interesante, con un ida y vuelta constante. A los 12 se lo perdió Hauche, cara a cara con Galíndez, al cabecear afuera desde el área chica un centro de Fernández, con el arquero que sólo atinó a mirar. Fernández por izquierda comenzó a desbordar y dos minutos más tarde un centro suyo fue tapado por Galíndez. En seguida, Caneo ingresó por Raymonda y fue amonestado Kalinsky, mientras Racing comenzaba a presionar. El partido se hizo intenso y De Olivera sacó un disparo bajo de Morales, en la que fue la primera intervención de Caneo, quien gestado la jugada. Emociones Varela por Torres fue el segundo cambio ordenado por Madelón y a los 24 explotó la tribuna quilmeña: una buena triangulación entre Caneo, Morales y Cerro, terminó con un tiro bajo de éste que superó a De Olivera. Pero la alegría duró poco, porque a los 27 Hauche anotó el gol del empate, al recibir un error de Fontanini, recibió la pelota y tras eludir a Galíndez tocó al gol. Racing se fue con todo. Un centro de Moreno no fue alcanzado por Lugüercio. El partido se hizo intenso, con los dos en busca del segundo bajo la lluvia, con Gerlo amonestado y más tarde Hirsig, condicionando aun más a Quilmes en el final, sobre todo porque Moreno había encontrado la posición para meter precisos pases de gol, que no aprovecharon bien los delanteros. Un final con todo Un milagro salvó a Quilmes de la derrota a los 44. Lugüercio entro solo y ante la desesperada salida de Galíndez lo superó, pegando la pelota en el poste, despejando Gervasio Núñez. Para hacer más dramático el partido se jugaron cuatro minutos adicionales y en el segundo de ellos, el milagro fue para Racing, porque Cerro, cara a cara con De Olivera, definió apenas desviado.