Defensa tendrá un desafío complicado en Puerto Madryn frente a uno de los equipos que lucha por no descender. El conjunto de Ricardo Rodríguez necesita un buen resultado para seguir soñando con la Promoción.
Defensa y Justicia volvió a ilusionarse con la posibilidad de disputar la Promoción, pero el equipo de Ricardo Rodríguez sabe que para poder cumplir con ese anhelo deberá conseguir un buen número de puntos en la recta final de la torneo de la Primera B Nacional. El próximo desafío para el equipo varelense será el encuentro del sábado a las 16 frente a Guillermo Brown de Puerto Madryn y para este choque el entrenador no podrá contar con Matías Díaz ni con Marcelo Benítez. El Halcón volvió el martes a las prácticas luego del dificultoso triunfo conseguido en Florencio Varela frente a Gimnasia de Jujuy y el cuerpo técnico está planeando la estrategia que el equipo llevará a Puerto Madryn. El partido será la primera vez que el Halcón viaje al sur del país para visitar esta ciudad.
Cambios obligados De cara al encuentro con Guillermo Brown, uno de los equipos más complicados con el descenso, el elenco de Ricardo Rodríguez no podrá contar con Matías Díaz ni Marcelo Benítez, que llegaron al límite de tarjetas amarillas y deberán cumplir una fecha de suspensión. Los jugadores con más posibilidades de reemplazarlos son Carlos Rearte y Sergio Velázquez, que retornarían al once inicial. De todos modos, los cambios no están confirmados y el director técnico evaluará quiénes están mejor para jugar y se esperarían varios cambios, además de las variantes obligatorias por suspensiones, para visitar al equipo más austral del torneo de la Primera B Nacional. Defensa deberá traerse un buen resultado de Puerto Madryn porque está ubicado séptimo, a trece puntos del ascenso directo cuando restan 27 puntos en juego. Esto hace que el elenco de Varela se concentre en alcanzar a Rosario Central (está a 8 unidades), el último equipo que hoy estaría jugando la Promoción. Al respecto, Matías Díaz, volante halcón, sostuvo: “Es importante ganar, tener buenos partidos y jugar bien, pero cuando se meten atrás los equipos son complicados de abrir. Tenemos que seguir pegando en los momentos indicados, para que podamos seguir soñando”.