El sprint final de cuatro triunfos consecutivos generó un cambio de ambiente en Argentino de Quilmes y la renovada ilusión de volver a meterse en la pelea por el ascenso tan postergado. La chance de subir en forma directa es una utopía, pero la de seguir escalando en la tabla y alcanzar un mejor lugar de clasificación entre los que accedan al octogonal es una realidad. El jueves 6 de enero, el plantel se reencontrará en la barranca para arrancar con los trabajos de pretemporada, que lejos estarán de los viajes y gastos de los últimos años. Será todo dentro de un marco de austeridad, con entrenamientos en las instalaciones del club y apuntando a conformar una mística de grupo que apuntale los objetivos para la segunda parte del campeonato. Las cuatro incorporaciones, tres de ellas ya debutaron, son consideradas “fundamentales” por el técnico Fernando Rizzo, a los efectos de potenciar a los que quedaron luego de varias desvinculaciones y a los juveniles surgidos de las divisiones inferiores. “Por suerte, en el final aparecieron los resultados y así pudimos alcanzar la primera meta planteada, que no es otra que consolidarnos en el grupo de los que clasifican al reducido”, ratificó el entrenador. Sin recibir goles Las victorias en serie ante Deportivo Paraguayo, Claypole, Dock Sud y Sportivo Barracas, en las tres últimas con el arco invicto, sirvieron para levantar el ánimo de un plantel, que ahora aparece como convencido de que puede afrontar el protagonismo que Argentino tiene por historia en la divisional. Luego de un arranque desalentador y el cambio de entrenador, las cosas se modificaron y no son pocos los que se ilusionan con una gran levantada. “Quedan 15 partidos y hay buenas expectativas. Era lo que buscábamos de entrada, aunque en el medio nos vimos obligados a hacer algunos cambios que no estaban en los planes, pero que tuvieron su efecto positivo. Después llegaron los refuerzos, con gente de experiencia como Guillermo Rodríguez y Hugo Leiva que son tan importantes adentro como afuera de la cancha, más lo que nos pueden aportar Ricci y Leo Rojas”, sostuvo Rizzo. En plenas vacaciones, los jugadores tienen un plan a cumplimentar, diagramada por el profesor Ignacio Cortegiano, con la idea de un retorno “en las mejores condiciones”. En principio, habrá una serie de tests físicos y médicos, para luego adentrarse en jornadas de turnos simple y doble, utilizando la cancha, el gimnasio Roberto Morguen y la zona costera de Quilmes. Además de la incorporación plena de muchos chicos que harán su primera pretemporada con el plantel superior, se aguarda por la evolución de las lesiones del “Polaco” Mario Guzmán y del arquero Adrián Leguizamón, como así también de la posibilidad de solicitar un cupo extra de incorporación por la larga inactividad que tendrá que padecer el zaguero José Feliciano Ledesma.