En su debut en el torneo de la Primera D después de la
suspensión de la primera fecha ante Centro Español, superó con un certero 2 a 0 a Juventud Unida en San Miguel, con goles de Leguiza y Borda.
Ahora sí fueron 90 minutos completos. Argentino de Quilmes debutó de forma íntegra en una nueva temporada de la Primera D y fue con un triunfo certero por 2 a 0 con Juventud Unida, en condición de visitante.
El elenco que conduce Guillermo Szeszurak manejó el trámite del duelo de principio a fin, estampó sus tantos en la etapa inicial; fue inteligente a lo largo del complemento para controlar la ventaja y sumó tres puntos clave que lo ubican como el firme candidato al ascenso para escaparse de la última categoría del fútbol argentino.
El Mate, que había iniciado su trayecto parcialmente en el campeonato a partir de la suspensión de su choque con Centro Español, en la Barranca, la semana pasada, producto de la intensa lluvia que propició la postergación de la mayoría de los emparejamientos de la divisional, hoy sí certificó su juego total. Y fue con grandes creces. Solvente en defensa, compacto en el medio y contundente adelante, el conjunto de la región evidenció que está para objetivos de largo alcance. Los autores de los goles fueron Diego Leguiza, siempre presente en la red, y Ramón Borda, que aprovechó un error del adversario para aumentar la cuenta.
Lo cierto es que Argentino no mostró fallas en su andamiaje. Frente a un débil rival, que ni siquiera había logrado salir a la cancha en la fecha inaugural cuando debía medirse con Muñiz, de visitante, fue audaz, carismático y fuerte mentalmente. La creatividad de la línea de volantes, los pases en cortada para hallar el lugar justo para desnivelar, fueron los pilares de un resultado que se estableció velozmente.
Si a los 12 minutos fue Leguiza el que golpeó, lo siguió media hora más tarde Borda. El primero fue porque tomó un rebote y estuvo en el lugar exacto; el segundo sacó rédito de un centro de Correa.
Fueron las dos estocadas que convencieron al ganador de que la victoria estaba en la palma de la mano; y a los derrotados de que iba a ser cuesta arriba romper lo que ya estaba diagramado.
Para las estadísticas quedó la expulsión de Sergio Coronel a falta de cuatro minutos para que concluyera el choque, marca registrada de la impotencia. El Mate festejó y se ilusiona con su candidatura.