Después del triunfo sobre Muñiz, por 2 a 1, Argentino de Quilmes quedó a un paso de certificar su subida a la Primera C, pues, si le gana a Yupanqui y su escolta pierde con Centro Español, dará la vuelta olímpica.
Queda sólo un paso; un pasito más. Argentino de Quilmes no para, derrotó en un durísimo partido por 2 a 1 al Deportivo Muñiz, sumó su décimo triunfo en forma consecutiva y le sacó 9 puntos de ventaja a su perseguidor, Deportivo Riestra.
Este domingo, en cancha de Liniers, visitando a Yupanqui, puede darse el gran festejo o, al menos, asegurarse el primer puesto, para desatar la celebración a modo de despedida de la última categoría del fútbol nacional, cuando reciba en la Barranca a Atlas, en un par de semanas.
En el estadio de Ferro Carril Midland, el Mate debió batallar más de la cuenta para poder superar a un rival exigente, que lo maniató en el primer tiempo, pero al que sorprendió en el arranque de la segunda etapa para dar vuelta el marcador. De allí en adelante, el que hacía las veces de anfitrión pugnó por el empate y los dirigidos por Guillermo Szesurak exhibieron una de las facetas más ocultas de este equipo, la de aguantar y meter, la de "poner huevos" en defensa de un resultado.
El duelo caliente, tanto en la pierna fuerte, como en el intercambio de palabras (el arquero Claudio David Paz, un ex Argentino, fue el que más habló en estas circunstancias), fue la característica de este encuentro, jugado en la cancha de Libertad y a puertas cerradas.
El adversario se mostró mejor en el arranque y sacó provecho de cierto relajamiento del visitante, que saltó al campo de juego, sabiendo que Deportivo Riestra había perdido con San Martín y en el peor de los casos, una derrota, mantenía la diferencia con su escolta. Entonces, en el marco de un trámite siempre cerrado, no extrañó que Muñiz se pusiera en ventaja, casi en forma merecida.
El técnico del elenco de la región metió cambios, tres en el fondo y tres puntas. Y enseguida surtió efecto, ya que tras un corner ejecutado por Ramón Borda, Matías Polack metió el cabezazo para el empate parcial. Luego, una rápida combinación ofensiva permitió la asistencia de Cristian Tello para la definición de Jonathan Da Luz.
Con autoridad, el Mate se puso arriba en el tanteador y con esa misma solidez, resistió en el medio con un Juan Carlos Horvath de enorme despliegue y en el fondo (con la línea de 4, pues Grunevald entró y salió Centurión, volviendo a quedar con dos delanteros), inclusive con las posibilidades de aumentar la diferencia.
Pitazo final y gran festejo dentro del campo, aunque ya no tanto en el vestuario y la posterior tranquilidad en la concentración en las instalaciones del club (quedaron libres recién ayer a la mañana), siguiendo una "línea de conducta", marcada por la cautela y no celebrar antes de tiempo. Argentino está muy encaminado hacia la C...