"Durante el receso de verano, trabajamos arduamente en darle continuidad a nuestros dos pilotos para este año, convencidos que era una parte fundamental para tener un equipo de primera línea. Aunque, claro, nunca imaginé que íbamos a comenzar así, tan derechos", reflexionó el capitán del equipo, Gabriel Furlán, quien prosiguió: "Si bien tuvimos suerte en el abandono de los autos de Tadei, sin duda tanto Norberto como Rafa hubieran peleado por ganar la carrera con ellos porque los Mitsubishi funcionaron de forma fantástica. Por todo esto, estoy muy contento con el grupo de mecánicos y con Maxi Juárez en la Ingeniería en pista".
Lo cierto es que en el comienzo de la Top Race, el GF Racing se quedó con los dos lugares más altos del podio. No había arrancado de manera ideal, ya que Rafael Morgenstern se ubicó 7º en la clasificación general y Norberto Fontana se quedó a un paso de ingresar a la clasificación, tras un discutido empate de tiempos con Agustín Canapino.
En el Super Sprint, ya el domingo, el arrecifeño finalizó 4º y el Rafa en una posición más atrás. En tanto, la final comenzó con Rafa Morgenstern en la tercera colocación y Fontana cuarto, tras una buena largada. Hasta allí era todo normal, pero el gran golpe de escena llegó en la 16ª vuelta, donde los pilotos del Diablo Motorsport que ocupaban la posición 1 y 2, Gustavo Tadei y Matías Rodríguez, abandonaron en la misma vuelta con problemas en el motor, dejando el camino libre para Fontana y Morgenstern.