Vecinos aseguran que hay semanas "en las que el camión de Covelia no pasa". Se acumulan los desperdicios en las calles, se multiplican los olores nauseabundos y proliferan los roedores y los insectos.
Vecinos de Ezpeleta temen que el servicio de recolección de residuos vuelva a interrumpirse al tiempo que solicitaron que los camiones vuelvan todos los días por la zona.
Al respecto, Roxana, quien vive en Casinelli y Sucre, manifestó su incertidumbre sobre la frecuencia irregular de la recolección en las arterias de la ciudad quilmeña. "Tuvimos semanas en las que el camión no pasaba por las calles y la mugre se acumulaba en las esquinas", expresó.
Posteriormente, recordó que "producto de los reclamos que hicimos, la gente de Covelia volvió a cumplir con su trabajo, pero lo hizo por un par de semanas y luego volvió a la situación anterior que no queremos".
"El tema se tornó muy repetitivo, de tal manera que nos vimos obligados a juntar unas 100 firmas", puntualizó Roxana y aclaró que "por las dudas hemos realizado varios reclamos a diferentes organismos, como la delegación, la Municipalidad y también Covelia".
En tanto, reveló que existe otro problema que acentuó la acumulación de basura en las calles de Ezpeleta. "Anteriormente poseíamos unos contenedores donde depositábamos la basura, pero estos presentaron una dificultad".
El obstáculo al que se refirió la vecina es "la falta de mantenimiento y limpieza de los recipientes. Estos se colapsaban y no ingresaba más mugre".
"Y finalmente todo esto terminaba con los vecinos dejando las bolsas alrededor de los contenedores", añadió.
Sin embargo, apuntó que "unas vez retirados los recipientes, se seguía tirando los desperdicios".
Consecuencias
Por otro lado, Roxana enfatizó que "la acumulación de basura provocó la emanación de fuertes olores. Los mismos te hacen doler mucho la cabeza. El hedor aumenta con el ascenso de la temperatura y la humedad", subrayó.
Luego dijo que "producto del amontonamiento de basura, se generan verdaderos focos infecciosos, donde los insectos y ratas de gran tamaño dominan la escena de esta parte de Quilmes".