Tiziano, de 22 días y 950 gramos, fue intervenido en el Evita Pueblo de una cardiopatía
congénita. Participaron profesionales del Hospital El Cruce de Florencio Varela, es la primera intervención de ese tipo en el citado centro de salud
Un bebé de 22 días de vida que pesaba 950 gramos fue operado con éxito en el Hospital Evita Pueblo de Berazategui de una cardiopatía congénita, una enfermedad que afecta a 1 de cada 100 recién nacidos y que en esta oportunidad, fue la primera realizada en este nosocomio y con profesionales del Hospital El Cruce. La Provincia de Buenos Aires operó en forma gratuita a más de 1.400 chicos durante 2010 y redujo en un 70 por ciento la lista de espera. En esta oportunidad, el pequeño Tiziano nació a las 28 semanas de edad gestacional con una cardiopatía congénita, por lo que requirió esta operación que estuvo encabezada por cirujanos del Hospital El Cruce de Florencio Varela, y consistió en el cierre del ductus arterioso permeable, que no se lograba naturalmente. “Estamos muy contentos con esta operación, en primer término, por el resultado óptimo de la misma; y también, por poder realizar este tipo de procedimientos en nuestro hospital”, expresó José Potito, director del Evita Pueblo donde se realizó por primera vez este tipo de intervención. Diego Gutiérrez y Alejandro Jorajuría, del hospital El Cruce, estuvieron a cargo de la intervención acompañados por el personal médico, cardiológico y de enfermería de Neonatología del hospital de Berazategui. Primera causa Las cardiopatías congénitas constituyen la primera causa de mortalidad por malformaciones entre los niños menores de un año. A nivel nacional nacen con estas patologías cerca de 7 mil niños cada año, de los cuales unos 3 mil corresponden a la provincia de Buenos Aires. Con el apoyo del gobierno nacional, el Ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires lleva a delante un programa para operar gratis a niños que presentan alguna clase de malformación en el corazón. “Durante 2010 operamos en hospitales provinciales a 1.430 chiquitos de un total de 2.209 con esa patología, lo que nos permitió reducir la lista de espera en 70 por ciento respecto del año anterior”, detalló el ministro de Salud provincial, Alejandro Collia. Collia explicó que “las cardiopatías forman parte del núcleo duro de la mortalidad infantil porque resultan enfermedades difícilmente reducibles, no obstante, en un 80 por ciento son operables, por eso tanto el gobierno nacional como provincial están destinando gran cantidad de recursos para estas intervenciones”. En la mayoría de los casos, las cardiopatías no dan síntomas en el recién nacido, suelen manifestarse cuando el niño tiene alrededor de uno o dos meses de vida y uno de los signos de alarma a tener en cuenta es que el bebé se fatigue cuando le dan de mamar. Asimismo, el chico con insuficiencia cardíaca se agota al comer, entonces deja de hacerlo y por ese motivo, presenta bajo peso, el color azulado y el hundimiento de las costillas al respirar constituyen signos de alarma que deben motivar una consulta al pediatra.