Técnico de Cabura y profesor de escuelas de fútbol
Fabio Fedele supo despuntar en la Primera de Berazategui a principios de los años 80. Luego comenzó a jugar de forma amateur, pero por un problema de salud debió alejarse de las canchas; aunque no del todo, ya que hoy su actividad está ligada al lado de afuera de la línea de cal, como entrenador de Caburé, equipo que integra el torneo de Superveteranos de la Organización Don Bosco.
Con respecto a su rol actual como técnico, el protagonista sostuvo que "a esta altura ya no los puedo retar a los jugadores, sino que los vengo a apaciguar porque son otras etapas". "Por ahí creen que tienen 20 años cuando la realidad es que tienen 50", señaló.
Y aclaró el motivo por el que ya no puede pisar la cancha como futbolista. "Hace un tiempo me agarró un ACV y ahora vengo a darles una mano a los muchachos porque me gusta. Este deporte es mi pasión más fuerte. En mi casa estoy todo el día mirando partidos", comentó, a la vez que avisó: "Uno siempre quiere ganar, pero con los árbitros trato de no hablar. La verdad que hoy me pasa todo por otro lado".
Profesor
Además, Fedele precisó que se gana la vida con una actividad relacionada a la pelota. "Trabajo con chicos. Tengo escuelitas de fútbol, pero no estuve en clubes porque no me interesa cómo se manejan. Me tira más la formación", confesó.
En ese sentido, resaltó el valor de unas buenas divisiones inferiores: "Es el aspecto más importante porque hoy los que llegan a Primera no son como era antes. En esa época había mucho potrero, hoy no hay lugares. Berazategui tiene 450 mil habitantes y no puede sacar 16 jugadores para el equipo profesional"