Damián remontó un flojo 27º puesto y llegó a ponerse 13º, pero a poco del final se quedó sin batería y terminó en el 17º lugar.
Esta vez Rosario estuvo muy cerca para los pilotos y preparadores de la región que participan en el Super TC 2000, encabezados por Damián Fineschi, quien remontó un flojo 27º puesto a un 17º lugar en la final con un Honda del team oficial, mientras que los autos asesorados por el Fineschi Racing de Facundo Chapur y Federico Carabetta se ubicaron 12º y 21º, respectivamente.

Luego de una jornada de sábado complicada, Fineschi partió desde la última fila en la final, aunque rápidamente comenzó a ganar lugares muestra de su habilidad y en tan solo 10 giros ya se había posicionado en el 20º puesto. El andar del quilmeño fue intenso, sobrepasando hasta 2 o 3 rivales por vuelta, como lo mostraba el clasificador y llegó de hecho a posicionarse 12º. Incluso pudo avanzar, pero en los últimos dos giros se quedó sin batería, y cayó al 17º lugar desde donde vio flamear la bandera a cuadros.

Al respecto, Fineschi contó: "Pudimos avanzar muchos lugares, llegando a estar 13º, pero cuando faltaban dos vueltas para el final, y me quedé sin batería por un problema con el alternador. Una lástima pero así son las carreras. Ahora hay que pensar en la que viene porque ya pude sentir que estoy para pelear por cosas importantes", manifestó, conforme con su actuación.

Otra labor para subrayar fue la del debutante Facundo Chapur (Escudería FE), que con el VW Vento que condujera hasta la pasada fecha Rubén Salerno, y asesorado por el Fineschi Racing, tuvo una aceptable participación al arribar en el 12º puesto.

En tanto, el rionegrino Federico Carabetta, con el Peugeot 408 del equipo de Oscar Fineschi, completó la totalidad de las 39 vueltas de carreras en el 21º lugar.

"Me faltan kilómetros arriba del auto para estar más adelante, mientras más pruebe en el auto más confianza me va a dar. Igual entiendo que no hay pruebas por una reducción de costos", aseguró Carabetta.i

m