El arquero Emanuel Trípodi aún festeja la hazaña del retorno de quilmes a la elite del fútbol argentino. "Todavía cuesta creer lo que se ganó", destacó el que cuida el cero en el Decano
Las vacaciones del plantel de Quilmes entran en su última semana. Cada vez falta menos para el reinicio del camino de los dirigidos por Omar De Felippe en lo que será la Primera División. Y si bien la premisa es enfocarse para delante, lo cierto es que todavía se sigue disfrutando de lo obtenido. Quien cosecha la siembra en esta oportunidad es Emanuel Tripodi, considerado uno de los mejores arqueros de la temporada. Y vaya si los números lo avalan. Con sólo 21 goles en contra, terminó siendo el portero menos vencido del campeonato de la Primera B Nacional. "Todavía cuesta creer lo que se ganó", sintetizó.
Contundente con sus palabras, no dejó lugar a dudas con respecto a sus sensaciones. "Es una meta que todos pretendíamos alcanzar, y por suerte se dio. Creo que vamos a tomar real dimensión de lo que se alcanzó recién poco antes de empezar la temporada", señaló el guardameta. Y remarcó: "Se hizo una campaña histórica en un torneo que no va a volver a haber".
Haber sido quien recibió menos tantos es una marca registrada que sentenció el por qué el Decano se transformó en uno de los elencos ascendidos directamente. Desde abajo de los tres palos, Trípodi se erigió como un pilar para que se sostuviera el dinamismo que luego generaba el resto del plantel en el ataque. Solidez, reflejo y, fundamentalmente, voz de mando para neutralizar cualquier atisbo de nerviosismo en la última línea, el arquero se transformó en eje del ánimo de su Quilmes. Es que en varias oportunidades salvó el pellejo de sus compañeros cuando éstos no lograban convertir. Sin embargo, él apela a la humildad y puntualiza: "Hay que aclarar que toda la defensa tuvo un gran papel. Fue clave que en el campeonato siempre fuimos los mismos cinco o seis jugadores que salíamos a la cancha en ese sector del campo de juego".
El festejo en este certamen no fue el único para Trípodi. Hace dos años, cuando Quilmes ascendió también estuvo presente este arquero. Si bien tuvo que sufrir la caída de la categoría rápidamente, así como todo el plantel, recuperó el semblante y ahora está de festejo. "Haber logrado dos ascensos es algo soñado, y más todavía este último. Porque creo que se hizo una campaña histórica, se ganó un campeonato histórico. Un torneo Nacional B como este que pasó, no sé si va a volver a haber, así que realmente hay que disfrutarlo y prepararse para lo que viene".