El piloto de la región corrió con un Dodge en el arranque de la temporada, en Mar de Ajo, donde concluyó 10mo y 12do en la doble jornada. "Volvimos muy contentos por los puestos logrados", afirmó, conforme.
El joven piloto Gabriel Cacia debutó en la apertura del campeonato que la categoría TC Ríoplatense realizó el fin de semana pasado con una doble fecha en el autódromo de Mar de Ajo. Allí, concluyó 10mo y 12do, resultados que insinúan una buena performance. Y en la entrevista que mantuvo con este medio ponderó su actuación. "Volvimos muy contentos por los puestos logrados en un trazado que era la primera vez que lo transitaba", afirmó.

Y analizó: "Es un circuito muy técnico por la cantidad de curvas que parecían fáciles pero resultaban muy complicadas a la salida". 

Aun así, pese a las dificultades de la pista, enderezó el rumbo y así lo explicó: "En los entrenamientos anduvimos regulares, salvo algunas bloqueadas y algún trompo por la inexperiencia. Clasificamos mal por un inconveniente mecánico y debimos largar la final, últimos; pero pudimos remontar y quedar décimos, que no es poco, dado que todos cuidan celosamente su puesto".

Antes de llegar a este promisorio debut, Cacia comenzó su trayectoria lejos de los autos: con los cuatriciclos. "Con ellos empecé a los 15 años, pero sólo era por diversión y después consideré por razones de seguridad correr en alguna categoría. Fue así que ingresé a una agrupación que competía sólo en asfalto, donde intervine en más de tres años", aclaró. Y agregó, certificando su capacidad: "Logré en mi primer temporada el campeonato promocional y ya con más experiencia pasé a la QM 1, que era la principal, contando ya con un equipio, los motores de Poligab, la atención en chasis de mi padre y la valiosa colaboración del Pato Di Palma. Y así volvimos a ganar el campeonato".

Su padre ya había anticipado que su idea era que corriera en auto, como él lo había hecho en la década del 70 en el Turismo Nacional, categoría por donde pasaron afamados pilotos y donde él también había logrado exitosos resultados.

 "La verdad es que ya estaba muy metido con los cuatri y todo ese tipo de actividades, pero me comenzó a gustar la idea y así compramos la Dodge con la que había corrido Máximo Ciatti y estaba parada", indicó. Hoy, ese auto le da satisfacciones.

 "Debo confesar que no me resultó fácil hermanarme con el auto porque venía de un cuatriciclo actual con toda la tecnología y pasar a un auto muy standard al que había que cuidar la caja permanentemente, era difícil. Pero con entrenamiento fui superando todo y ya me gusta", remarcó el protagonista.