Así lo insinúa el piloto quilmeño, quien lamentó el abandono en la carrera que se desarrolló en el autódromo platense, aunque ponderó su labor a lo largo de las distintas series. “Sé que tengo un buen coche”, sostuvo.
El fin de semana pasado en el autódromo platense, la Monomarca Fiat cumplió la segunda fecha del campeonato de este año y allí participó el quilmeño Germán Braccia que, pese a no haber finalizado la prueba, se mostró satisfecho por su actuación, habida cuenta que, por ser nuevo en esta actividad, sumó parciales positivos.
En diálogo con este medio, el protagonista expresó: "Si bien es cierto que arrancamos bastante complicados, no me fue tan mal, ya que los imponderables sobran en el automovilismo deportivo y soy optimista porque sé que tengo un buen auto y me encuentro en etapas de aprendizaje".
A su vez, contó cómo fue travesía: "En la primera tanda salí bien pero una pequeña falla me obligó a entrar a boxes. En el segundo esquema no nos fue mejor, ya que no pude salir debido a un casquillo roto que dobló una válvula. Tuvimos que cambiar la tapa y me quedé sin clasificar". Y agregó: "Se reparó todo para la serie, donde largué último y logré el sexto puesto, con un coche que mantuvo el buen ritmo y me permitió una buena remontada".
Luego prosiguió con su performance: "En la final largué desde el puesto 17 en la grilla; en la primera de las vueltas ya estaba 12º, pero se paró la carrera y en el relanzamiento apareció una falla y fui 25º. Después de unos giros el motor se normalizó y remonté hasta llegar a estar sexto; superé a un rival en la chicana y recibí un toque del que pude salir y arribar a la curva de 90 grados. Pero me pegó Beloqui, se rompió la dirección y quedé tirado a tres vueltas del final". "Es una pena porque hasta entonces podía estar entre los diez primeros, en una carrera de más de 40 autos", resaltó.
El 25 de mayo la categoría vuelve a La Plata y con un parque de 50 coches: "La gente de la CDA nos dijo que en este momento consideran a nuestra categoría como la mejor del zonal", aclaró, orgulloso.